lunes, 25 de abril de 2016

Olivar de Los Algarrobos, Sorbas, Almería

Silencio...

A los que salimos al campo muchas veces nos impresiona el silencio, pues la tarde que visitamos estas oliveras "Olea europaea" fue una de esas veces.

Foto 1. Vista panorámica del Olivar de Los Algarrobos
El Libro de Apeo y Repartimiento de Sorbas, del siglo XVI, describe, parcela a parcela, cada uno de los parajes cultivados en el municipio tras la expulsión de los moriscos. Acebuches y lentiscos aparecen por todas partes, especialmente en el Campo o Campico de Hónor, hondonada llana de 100 o 200 hectáreas no muy lejos del río de Aguas, donde es evidente que los cultivos de secano se habían establecido en medio de un lentiscar. De "Almería hecha a mano: una historia ecológica" (García Latorre & García Latorre, 2007).
Por aquí andamos, concretamente junto a la rambla de Sorbas, donde encontramos este olivar que es singular en conjunto e individualmente, ya que al menos 5 de estas oliveras tienen troncos  cuyo perímetro supera los 5 metros.

Foto 2. La olivera más alta, casi 7 metros.

Son bastante altas, como podéis observar, en torno a 7 metros la de más altura. En sus troncos huecos, retorcidos, adivinamos la historia de esta tierra en la que la maquia fue sustituida en muchos casos por acebuches u olivos para poder sobrevivir a las necesidades y el hambre que han asolado en distintas épocas estas áridas tierras de Almería.

Foto 3.  Rebrotes basales que caso de dominar alguno  acabarán generando el nuevo olivo.

El paso del tiempo y las podas han dejado huella en todas ellas, así las talas ancestrales han provocado la muerte en repetidas ocasiones de la parte viva del tronco (albura), por lo que los árboles se han ahuecado, hasta tal punto que muchos casos el tronco se ha abierto al exterior. Fruto del desmoche  de los brazos principales han surgido una serie de rebrotes epicórmicos (fotos 2, 3 y 5) que constituyen la actual copa, dichas ramas pueden terminar por romper la estructura arbórea si se las deja crecer a su libre albedrío, ya que éstas aumentarán de peso y de tamaño (incremento del efecto vela ante el viento). Además, por lo general, una vez que un árbol es desmochado precisará para el resto de su vida recibir podas de mantenimiento, eso sí, éstas pueden estar mejor o peor aplicadas, dependiendo de la pericia y sabiduría del que las lleve a cabo. Si bien, hoy día, motosierra en mano, prácticamente cualquiera que sepa manejar un poco dicha máquina se pone a cortar aunque sus conocimientos sobre arboricultura no sean muy amplios.

Foto 4. Detalle de tronco completamente abierto al exterior.

Cada uno de los árboles que forman este relajante conjunto tiene sus particularidades, algunos con el paso del tiempo han perdido parte de sus troncos dejándonos ver a su través, no solo la historia sino también el resto del paisaje, en el que las trigueras, tomillos o bufalagas, entre otras, completan el cuadro.

Foto 5. Tronco abierto en 2 mitades, obsérvese en lado derecho derecho
 los grandes rebrotes que ahora constituyen la copa.

Sería una pena que pasara aquí como en otros lugares de España, Murcia entre ellos (Artículo: Olivicidio en Calasparra), donde se han arrancado para trasplantarlos en una redonda o simplemente hacer leña. Es por esto que hacemos desde aquí una llamada apoyando la recogida de firmas en www.change.org en contra del expolio de los viejos olivos y otros árboles centenarios. Nuestro amigo César Javier Palacios, promotor de la misma, nos cuenta desde su blog la "Crónica verde" 10 razones para que nos detengamos a pensar y entre todos podamos pararlo:
  1. Porque son los seres vivos más viejos de la Tierra. Muy pocas especies son capaces de tener más de 2.000 años y seguir fructificando como jovenzuelos.
  2. Porque son paisaje. Sin ellos perdemos la seña de identidad de lugares únicos donde estos viejos árboles han estado dando frutos a nuestros antepasados durante milenios.
  3. Porque son cultura. Una cultura tan milenaria como ellos mismos, de profundas raíces mediterráneas, asentada en el sabio manejo de ejemplares tan viejos como valiosos.
  4. Porque son biodiversidad. El árbol viejo es fundamental para dar cobijo a una cohorte impresionante de animales y plantas que sólo pueden vivir si ellos existen, desde el mochuelo a extraños escarabajos.
  5. Porque son turismo. Existe un turismo de arbolado singular. En muchas localidades se han convertido en su principal atractivo turístico. Vivos dan mucho dinero. Muertos o en una rotonda tan sólo dan lástima.
  6. Porque no es un rescate. Es la justificación que dan quienes los arrancan y venden, pero es falso. Los quitan para ganar dinero, nunca para darles una segunda oportunidad.
  7. Porque la mayoría muere. Para que uno solo de estos ejemplares grandiosos llegue a un jardín, rotonda o campo de golf, han muerto decenas por el camino.
  8. Porque es pura especulación. Los intermediarios los compran por cuatro perras a los agricultores y los acaban vendiendo por cantidades fabulosas a ricachones caprichosos o alcaldes con escasas luces.
  9. Porque es peligroso. En el traslado, junto con él árbol van polizones no deseados dentro del cepellón o entre las ramas y tronco que pueden provocar plagas, enfermedades o la entrada de especies invasoras.
  10. Porque es una atrocidad. Hace un siglo vendíamos a los americanos nuestras iglesias románicas, que se llevaron por decenas piedra a piedra, aduciendo que también lo hacían para salvarlas de la ruina. Hoy hacemos lo mismo con nuestras catedrales verdes.
Foto 6. Dejamos las oliveras y vamos a firmar la petición aquí, para que cuando volvamos a ellas sigan en su lugar. ;-)


FICHA BÁSICA

Especie
Olea europaea
Nombre común
Olivera, olivo
Nombre propio
Oliveras de los Algarrobos
Término municipal
Sorbas
Provincia
Almería
Altitud
440 msnm
Perímetro
De 4 a 7,15 m.
Altura
De 5 a 7 m
Edad aproximada
 1.000 -1.200 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Si
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--



domingo, 10 de abril de 2016

Taray de la Rambla de Ajauque, Fortuna

En el municipio de Fortuna, en la Rambla de Ajauque, encontramos un taray (Tamarix canariensis) que, a pesar de que no se encuentra en muy buen estado, tiene un porte y unas dimensiones que lo hacen cuanto menos singular, como se puede ver en la Foto 1, en la que podemos apreciar los casi 6 metros que alcanza de altura, así como su gran tronco de 4 metros de perímetro.

Foto 1. Taray de Ajauque, vista desde el sur, año 2015.

La Rambla de Ajauque forma parte del Paisaje Protegido del Humedal de Ajauque y Rambla Salada, que con una extensión de 1.632 hectáreas se sitúa entre los municipios murcianos de Fortuna, Abanilla, Santomera y Molina de Segura. 


Foto 2. Vista del saladar, en primer plano tronco y ramas del taray.

En la zona donde nos encontramos la vegetación es típica de saladar, hemos visto a su alrededor las llamadas sosas "Suaeda vera" o "Sarcocornia fruticosa", también "Atriplex semibaccata" (especie exótica invasora) o diversas siemprevivas "Limonium caessium" y "L. cossonianum", así como otros tarays en este entorno en el que la elevada salinidad del agua y la aridez marcan un paisaje no exento de belleza, sin embargo, y con un gran valor y diversidad de flora y fauna.

Hace  20 años visitábamos por primera vez este árbol:

Foto 3. Taray de Ajauque en el año 1996, obsérvese que conserva todos los brazos principales.

En estas dos décadas ha perdido una de sus ramas principales, ha sufrido incendios -debido probablemente a la quema de rastrojos a su alrededor- y en su tronco hueco queda viva solamente la mitad este, con lo que el brazo que parte desde el suelo en dirección Norte está tomando la iniciativa y acabará formando un nuevo árbol (nuevo y viejo a la vez) que hará que su copa vuelva a ser quizá lo que era en otros tiempos (caso de que físicamente sea posible), ya que ahora, debido a los problemas mencionados, el árbol está atrincherado y ha perdido parte de su zona apical.

Foto 4. Vista desde el este en la que se aprecia la rama principal, ya seca y desgajada.
En las fotografías siguientes vemos los restos del fuego en el tronco, así como los hongos (Inonotus tamaricis) que están metabolizando la madera, suponemos que muerta, aunque éstos también pueden afectar a la parte viva (albura). En cualquier caso, al afectar a la madera, aunque sea sólo la muerta, pueden provocar roturas mecánicas.

Foto 5. Rastros del fuego
que afectó al tronco.

Foto 6. Seta de Innonotus tamaricis sobre el árbol.





El árbol, como dijimos al principio no se encuentra en muy buen estado, en parte por los problemas que acabamos de comentar y en parte debido a su avanzada edad, le calculamos unos 100 años, ya que en el brazo principal desgajado pudimos contar los anillos y éste tenía unos 90 años.

Foto 7. Brazo desgajado,
que hemos utilizado para extrapolar la edad.

Y vamos a terminar aprovechando la popular frase de Adolfo Domínguez, "la arruga es bella", para hacer una reflexión  y es que no siempre la belleza va unida a la tersura o a la juventud; este árbol, que según los habituales cánones podríamos decir que ha tenido épocas mejores, a nosotros se nos antoja bello.... arrugado, sufrido, decrépito, pero bello en su ancianidad, que ha podido superar adversidades, muchas veces incluso provocadas por nosotros y que, por lo que hemos podido observar, es en sí mismo un ecosistema que alberga insectos, da cobijo a las aves y que, además, esperamos renazca de sus cenizas.

No obstante ¿se podría haber hecho algo para que no acabara en este estado? Es cierto que sigue vivo pero bien podría no estarlo. En este caso concreto por supuesto que se podría haber hecho algo, un simple cortafuegos a su alrededor habría evitado o reducido en mucho las posibilidades de que se incendiara, pero el problema es que la vegetación hidrófila a su alrededor crece a gran velocidad, por lo que habría que ser muy persistente en el mantenimiento de dicha actuación.

Foto 8. Vista desde el norte.


Especie
Tamarix canariensis
Nombre común
Taray
Nombre propio
Taray de Ajauque
Término municipal
Fortuna
Provincia
Murcia
Altitud
117 msnm
Perímetro
4,05 m
Altura
5,75 m
Edad aproximada
100 años
Estado de conservación
Malo
Amenazas
Incendios, roturaciones
Estatus legal
No
Plan de actuación definido
No

lunes, 28 de marzo de 2016

Carrasca de La Fuentecica, Moratalla

La carrasca "Quercus ilex subs. ballota" que visitamos hoy podríamos decir que es un portento de la ingeniería, crece en el Cortijo de la Fuentecica, en un barranco en el que cuesta mantener la verticalidad, y sin embargo aquí observamos como lo ha conseguido.

Foto 1. Vista general desde el lado oeste de la carrasca, al fondo sierra de los Álamos.

Stefano Mancuso, una de las máximas autoridades mundiales en el campo de la "neurobiología vegetal", en su libro "Sensibilidad e inteligencia en el mundo vegetal" afirma que las plantas se comunican, memorizan e, incluso, tienen algo así como personalidad... Suponemos que hay todavía mucho que decir e investigar sobre este tema, pero lo de que tienen capacidad para resolver algunos de los problemas que se les presentan parece probado gracias a las estrategias que adoptan muchos de nuestros árboles para sobrevivir en situaciones difíciles.

Foto 2. Vigorosas raíces basales actuando a compresión para sustentar el árbol.

Tan difícil es la situación que le ha tocado superar a esta carrasca que, para mantenerse en pie, ha ido creando madera de reacción a tensión y compresión en la base del tronco hasta conseguir equilibrarse, ya que éste forma un ángulo de unos 45º con la horizontal, como vemos en la Foto 2.

Foto 3. Fisura de rayo y arqueo brazo principal en contra de la pendiente para equilibrar la copa.

En otra vista, en su cara noroeste, observamos que no solamente usa la estrategia de base del tronco y raíces, verdaderos cimientos que la anclan a la pared de este barranco, sino que uno de sus brazos principales equilibra geométricamente este árbol para que no caiga (Foto 3), creciendo en sentido contrario para compensar las fuerzas de la gravedad. 

Foto 4. Madera parcialmente degradada de una vieja rama fracturada.

Algunos problemas tiene, no obstante, y aunque no parece que se le haya extraído mucha leña, una de sus ramas cortadas presenta degradación por hongos en la herida, lo que ha provocado una oquedad que parece alcanzar al tronco. Observamos también en la Foto 3 una fisura causada por un rayo, y que desgraciadamente, no ha podido sellar por completo. Pese a todo, su estado de conservación puede tipificarse como "Regular", ya que genera madera nueva en las heridas y desde su atalaya domina este fantástico paisaje del noroeste de la Región de Murcia.

Foto 5. Vista de la carrasca desde el este, al fondo el Calar de Maza.

Especie
Quercus ilex subs. ballota
Nombre común
Carrasca, encina
Nombre propio
Carrasca de La Fuentecica
Término municipal
Moratalla
Provincia
Murcia
Altitud
1.093 msnm
Perímetro
4,16 m
Altura
14 m
Edad aproximada
175 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Rayos, incendios, cambios de uso del suelo
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--

lunes, 21 de marzo de 2016

Día de los bosques y día de la poesía. 21 de marzo de 2016

Foto 1. Desde Revolcadores,en Murcia vemos los extensos bosques de "Pinus nigra"
 de Albacete, Granada y Jaén. La Sagra al fondo

¿Metafísica? ¿Qué metafísica tienen aquellos árboles?
La de ser verdes y copudos y de tener ramas 
y la de dar fruto en su hora, lo que no nos hace pensar,
a nosotros, que no sabemos entenderlos
¿Pero qué mejor metafísica que la de ellos 
que es de no saber para qué viven 
ni saber que no lo saben?

“Constitución íntima de las cosas”…
“Sentido íntimo del Universo”…
Todo esto es falso, todo esto no quiere decir nada.
Es increíble que se pueda pensar en cosas de ésas.
Es como pensar en razones y fines 
cuando el comienzo de la mañana está rayando
y por los lados de los árboles
un vago oro lustroso va perdiendo la oscuridad.

Fernando Pessoa


Foto 2. Pino rodeno "Pinus pinaster" con quejigos "Quercus faginea" en los bosques del sudeste


domingo, 13 de marzo de 2016

Taray "Tamarix canariensis Willd."

La especie que tratamos hoy pertenece al género Tamarix, los conocidos tarays, que se distribuyen a lo largo y ancho de Eurasia y África y entre los que se incluyen unas 90 especies distintas, cuya mayor diversidad se encuentra en países secos y desérticos.

Foto 1Tamarix canariensis, rambla del Moro, Abarán-Cieza.

Como curiosidad, comentaros que una de estas especies, Tamarix mannifera, presente en Oriente medio, se identifica por algunos autores como el arbusto del que los israelitas, en su huida de Egipto, recolectaban el maná, ya que cuando es picado por un insecto (Coccus manniparus), exuda un jugo dulzón que se solidifica al contacto con el aire, y es conocido por los árabes como mann es-sama "regalo del cielo" o "maná celestial".

Foto 2. Tamarix mannifera.
Fuente: Myinsights.blogspot

Centrándonos ya en el sudeste ibérico, donde se presentan 4 o 5 especies distintas de tarays, hoy nos quedamos con Tamarix canariensis, que son arbustos o pequeños árboles de hoja perenne, hermafroditas, con una copa amplia pero poco densa. Hay quien afirma que el nombre latino Tamarix le fue impuesto a este arbusto los romanos debido a que crecían con profusión junto al río Tamaris, en la provincia Tarraconense. El epíteto específico se refiere a la presencia de este especie en Canarias.


Foto 3. Aspecto general de Tamarix canariensis, en flor.


El tronco, con una corteza pardo-grisácea que llega a estar muy agrietada longitudinalmente en los ejemplares más longevos, crece erguido o en ocasiones un poco tortuoso.


Foto 4. Detalle de tronco.

En sus ramillas, que van del verde al rojo intenso crecen las hojas alternas, sésiles, escuamiformes y sin estípulas. El limbo foliar a veces, cuando hay un alto grado de salinidad en el hábitat tiene numerosas glándulas secretoras de sal. Las flores, en racimos, nacen sobre las ramillas del año, y son pentámeras, de color blanco a rosáceo, florecen en primavera aunque pueden  verse en verano e incluso hasta otoño, fructificando uno o dos meses después de la floración.


Foto 5. Hojas y flores de T. canariensis, obsérvese que éstas últimas se disponen directamente sobre las ramillas nuevas del año (color verde), carácter que lo distingue de T. africana.

Es su hábitat los terrenos húmedos, creciendo generalmente en los márgenes de ríos u otros humedales con algo de salinidad, aunque no necesariamente salinos. Llegan a formar bosques pioneros, al ser una especie colonizadora, en aluviones de ríos, ramblas, márgenes de humedales degradados y embalses artificiales. Es una especie en progresión debido a la eutrofización de las aguas, sobre todo por la contaminación difusa producida por los drenajes de cultivos intensivos. En lo que respecta a su diferenciación respecto de T. boveana, hay que indicar que éste último consta de 4 pétalos, mientras que T. canariensis tiene 5, al igual que T. africana, pero éste florece siempre sobre ramas de años anteriores, mientras que T. canariensis lo hace sobre las de la anualidad.


Foto 6. Bosquete incipiente de tarays en Los Valientes. Molina de Segura.

Abundan en el Mediterráneo occidental, Sahara septentrional y central, y región macaronésica. En la península ibérica son bastante frecuentes, tanto en el litoral como en interior, y en concreto, en el sudeste parecen ser la especie del género más común, sobre todo en materiales no silicatados, pudiendo hallarse desde la costa hasta el interior, normalmente hasta unos 1.100 m de altitud.


Foto 7. Tarays junto a la mar en Bolnuevo. Mazarrón.

Ya al principio hablábamos, y quizá sonó extraña la indecisión, de que en Murcia había 4 o 5 especies de Tamarix, esto es debido a que el T. canariensis es sumamente parecido a T. gallica L. Tanto que algunos autores la consideran la misma especie, ya que son muy difíciles de diferenciar, entrando en consideraciones morfológicas que aquí no vamos a tratar. En cualquier caso, y para dar alguna pista sencilla, T. gallica siempre se encuentra en zonas de aguas dulces o escasamente salinas. 

lunes, 29 de febrero de 2016

Olivera de Úrcal, Huércal Overa

Enrique García Asensio, en su obra "Historia de Huércal Overa" cuenta que, hacia el año 1626, había unos 2.000 olivos silvestres o acebuches en todo este término. Uno de ellos, que ya era anciano en aquella época, ya que consideramos que debe rondar el milenio, es el que queremos mostraros esta semana.

Foto 1. Olivera de Úrcal, desde el este.
Con los datos disponibles, estaríamos ante el olivo (Olea europaea) más grande del sudeste ibérico, acebuche injertado y podado en varias ocasiones a lo largo de su extensa vida, que tiene 10,30 m de perímetro de tronco, y al que acompañan en la rambla de Úrcal algunos olivos más que consideramos singulares, y que rondan  los 4 m de perímetro. Además, hay que tener en cuenta que gran parte del tronco está enterrado por los sucesivos aportes de material de la propia rambla donde se ubica, por lo que su perímetro podría ser mayor.

Foto 2. Rambla de Úrcal, Olivo monumental y su entorno.
Extraemos del libro Almería hecha a mano, una historia ecológica, unos párrafos que ilustran la historia de estas grandes oliveras:

Durante la gran sublevación de los moriscos del año 1568, un cabecilla de los sublevados, el “negro Farax”, “viendo venir una tropa de vagages con alguna gente de la parte de Vera... se vino a enboscar, con su compañía, en las espesuras vezinas de la fuente de Pulpí... salieron de la espesura de azebuches, taraes y lentiscos... y dieron sobre los pocos christianos, que venían desprevenidos, de los quales algunos se pusieron en huida azia el monte y parte de Vera, quedando algunos muertos en el camino”.

Según los autores, la expansión de los cultivos eliminó, por medio del fuego, el hacha y el arado, las “espesuras” y los “bosques” de acebuches del Bajo Almanzora; pero los mejores árboles y de mayor tamaño sobrevivieron al ser injertados y transformados en olivos, algunos de los cuales podrían ser éstos que contemplamos hoy.

Foto 3. Lado oeste, con roca incrustada entre los brazos principales.

Al contemplar desde el lado norte la olivera, vemos sobre ella el efecto de las sucesivas riadas que ha soportado, incluyendo una enorme piedra que forma ya parte del tronco de este viejo árbol desde no sabemos cuándo, y que le confiere, si cabe, mayor personalidad.


Foto 4. Obsérvese sobre los brazos principales los delgados rebrotes surgidos tras los desmoches.

La feliz circunstancia que ha provocado que estos árboles hayan sobrevivido, su injerto para transformarlos en olivos, ha conllevado su manejo por el hombre, lo que ha tenido otras consecuencias no tan felices para ellos en los últimos tiempos, ya que a veces han sufrido podas inadecuadas, la última de ellas fue practicada con motosierra  hace unas 3 ó 4 décadas, habiendo cercenado de modo brutal sus brazos principales, probablemente con la doble intención de  injertar sobre ellos una nueva variedad de aceituna y, de paso, aprovecharlos como leña. 


Foto 5. Desmoche relativamente reciente con motosierra del brazo principal noreste.
A pesar de ello, y benevolente siempre, la olivera sigue dando su fruto, ese que ha hecho que este mediterráneo árbol  haya sido considerado sagrado en las diferentes culturas que han poblado nuestra tierra desde la Antigüedad.


Foto 6. Detalle de la actual variedad de aceituna injertada sobre el árbol.

Como hemos dicho, casi todos los olivos han sido injertados, sin embargo, en la rambla se puede observar este acebuche que no ha sido manejado con dicha técnica, observamos la gran altura que alcanza, al no haber sido desmochado, lo que le hace parecer mayor que el primero, a pesar de ser más joven, y su perímetro de tronco inferior.


Foto 7. Acebuche de elevado porte en las inmediaciones del olivo protagonista hoy.

Terminamos ya con una fotografía de ese tronco retorcido, tan común en los olivos, que nos invita a reflexionar y, como siempre, al menos a nosotros, nos lleva a la conclusión de lo importante que es respetar a estos ancianos seres, supervivientes (a veces incluso a pesar nuestro) de otras épocas, y a esperar que pongamos un poco de nuestra parte, para que al menos no les estorbemos demasiado y puedan ser contemplados y apreciados en los siglos venideros. 


Foto 8. Tronco milenario.


Especie
Olea europaea
Nombre común
Olivera, olivo
Nombre propio
Olivera de Úrcal
Término municipal
Huércal Overa
Provincia
Almería
Altitud
505 msnm
Perímetro
10,30 m (cuello)
Altura
4 m
Edad aproximada
1 milenio
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Podas indiscriminadas
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--



domingo, 14 de febrero de 2016

Tejo de los Viboreros, Vianos

Hoy tal vez estemos ante uno de los árboles de más edad del sudeste ibérico, un auténtico ave fénix vegetal, capaz de renacer una y otra vez de sus propias cenizas, siempre y cuando se le respete un poco su perímetro existencial, como cualquier ser vivo. Se trata de un excelente tejo (Taxus baccata) macho, según los datos de que disponemos es el de mayor dimensiones de toda la Sierra del Segura y uno de los mayores de Iberia. Al tratarse de un árbol que no ha recibido visitas os pedimos, más que nunca, que tengáis cuidado en vuestra aproximación hasta este auténtico monumento viviente, en particular no pisar sobre su tronco ni sobre las raíces superficiales que convergen hacia él, es más que suficiente para verlo si pisamos sobre la roca y grandes piedras de su alrededor.

Foto 1. Tejo de los Viboreros, Vianos, Albacete.

Caminamos por una zona agreste en el Calar del Mundo, a unos 1.600 metros de altitud, donde la precipitaciones suelen ser elevadas, por encima incluso de los 1.000 mm anuales, gran parte en forma de nieve, pues la zona es, además, muy fría, por lo que el periodo vegetativo es corto.

Foto 2. Vistas del valle del río Mundo, desde encima de su nacimiento.

El tejo se ubica a menos de un kilómetro de los términos municipales de Riópar y Yeste, en un enclavado territorial que es municipio de Vianos (Albacete), dentro de una torca (dolina) que recoge el agua de toda la cuenca receptora circundante y desde cuya parte elevada se observan unas excelentes vistas de las Sierras del Segura. Ubicado junto a un majuelo común (Crataegus monogyna) y otro segureño (C. laciniata), además de otras especies capaces de vivir a elevada altitud y soportar el sobrepastoreo presente en el lugar, como salabionda (Daphne laureola) o rosa albardera (Paeonia officinalis).

 Foto 3. Tejo de los Viboreros y vistas del impresionante karts del Calar del Mundo.

Este tejo, como todos los del entorno, se encuentra muy ramoneado desde su base hasta donde alcanza el ganado (Foto 4), porque aunque resulta tóxico para ovejas, vacas o caballos, no lo es para otras especies como el corzo, ciervo o cabra, las cuales tienen todo el entorno fuertemente pastoreado, no permitiendo un adecuado regenerado de  estos milenarios árboles, ni de gran parte de la flora de montaña del calar.

 Foto 4. Tallos re-comidos por el ganado sobre las ramas bajas del tejo.


Tiene 4 brazos principales, tronco hueco, con abundantes ramas delgadas. El que crece más al Noroeste se desgajó la mitad, pero sigue manteniéndose por la madera de tensión que le une a los otros 2 brazos inmediatos, y tiene un contrafuerte vivo que actúa a compresión dentro de la oquedad desgajada (Foto 5).

 Foto 5. Rama  parcialmente desgajada, probablemente por la bajada de un rayo.

Por último os volvemos a insistir en la importancia de no pisotear sobre las raíces superficiales o contrafuertes de madera del árbol, pues podemos deteriorarlos, afectar a la alimentación del mismo y, lo que es más peligroso, a su estabilidad mecánica. Os ilustramos en Foto 6, mediante flechas rojas dichos lugares y, mediante flechas verdes los lugares que por ser roca o piedra pueden ser utilizados para contemplar al impresionante tejo segureño. A riesgo de ser pesados, volvemos a insistir en que este tipo de árbol no ha recibido de modo crónico visitas masivas y 14 personas pesan en torno a una tonelada, lo cual puede compactar el suelo y afectar a un árbol de un aislado entorno forestal como éste.

 Foto 6. Indicamos mediante flechas rojas zonas que no se deben pisar
y con verdes las áreas desde donde podemos apostarnos para contemplar el tejo.

El Tejo de los Viboreros, cuyo nombre hace honor a la abundancia de víboras de lugar (de hecho vimos una), como ya dijimos en la entrada general de la especie, y según los estudios de edad en tejo, que arrojan medias de 375 años por cada metro de perímetro de tronco (Cortés et al., 2000), tendría una edad próxima  a los 2.212 años, si nos ceñimos sólo a este dato. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la medida está realizada sobre el cuello de la base del tronco, y el árbol ha perdido en varias ocasiones parte de su copa, circunstancia que induce al tronco a engordar más deprisa, aunque no es menos cierto que un tejo puede regenerar su tronco después de haberlo perdido casi por completo y ésto haría que incluso pudiese ser más longevo. Por tanto, el dato de la edad hay que tomarlo con cierta precaución, ya que no existen estudios de edades de tejos en los territorios segureños, siendo posible que en ellos los crecimientos sean mayores que en otras zonas o, a veces, que circunstancias singulares de crecimiento de alguno en concreto haga que podamos sobrestimar su edad.

Foto 7. Víbora alojada en el tronco de un tejo cercano.

Especie

Taxus baccata
Nombre común
Tejo
Nombre propio
Tejo de los Viboreros
Término municipal
Vianos
Provincia
Albacete
Altitud
1.591 msnm
Perímetro
5,90 m (cuello) 8,08 m (peana)
Altura
11,5 m
Edad aproximada
2.212 años
Estado de conservación
Bueno
Amenazas
Turismo irrespetuoso
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--