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domingo, 28 de junio de 2015

Garroferos de Casa de Arcas, Lorca

Al garrofero o algarrobo "Ceratonia siliquase le llama en el mundo anglosajón St John's Bread, ya que cuenta una antigua leyenda que Juan el Bautista se alimentó de sus frutos mientras estuvo viviendo en el desierto de Palestina. Esta afirmación se podría deber a que en la Biblia se relata cómo el bautista se nutría con langostas, locusts en inglés, lo que indujo a pensar que el alimento se lo proporcionaba el garrofero, muy abundante en tierras hebreas, y que es llamado Carob Tree o Locust. Aprovechando su nombre en esta semana de San Juan, en la que las leyendas y la magia, el triunfo de la luz y la vida frente a las tinieblas se celebra por todos los rincones de nuestro país, nosotros rendimos un homenaje a este conjunto monumental, los Garroferos de Casa Arcas, que llevan siglos brotando y rebrotando en su particular lucha contra el tiempo y la muerte.

Foto 1. Garrofero de Casa de Arcas, con ramas que son rebrotes tras podas de desmoche del pasado.

Por su propia biología el garrofero es un árbol con una gran capacidad para rebrotar, pues es capaz de hacerlo emitiendo ramas nuevas desde la propia corteza (Foto 2), en cualquier punto donde ésta siga viva, lo cual le permite resistir a fuertes impactos ambientales (incendios, podas severas, etc.). 

Foto 2. Rebrote de tallos epicórmicos sobre tronco de algarrobo.

Si unimos esta particularidad a su gran resistencia a la sequía y altas temperaturas, se puede afirmar que será un importante recurso para las futuras generaciones, pues se trata de un buen puntal para enfrentar las tres principales facetas de la crisis ecológico-social que está atenazando a la humanidad: extinción masiva de la biodiversidad, crisis de recursos y calentamiento climático.

El entorno de los garroferos de Arcas se ubica en la Sierra de Almenara, en una zona con surgencias naturales de agua que han servido para pequeños regadíos e incluso para mover con energía hidráulica ciertos ingenios como molinos harineros (Foto 3).  


Foto 3. Molino hidráulico y garroferos centenarios a su alrededor en entorno de Casas de Arcas.

Estos árboles eran utilizados por su excelente cosecha de garrofas, extracción de leñas de poda y como sombra para el ganado. Las mencionadas podas eran practicadas de modo más o menos sostenible, sin acotar las ramas principales del árbol (terciado), hasta que perdieron su utilidad agropecuaria en los años 70 y poco después fueron brutalmente desmochados, so pretexto de "sanearlos", a la vez que se les extraía la mayor cantidad de leña posible, no quedando hoy día más que sus ciclópeos troncos  (Foto 4).

Foto 4. Tronco con brazos principales desmochados,
puede observarse la silueta de los muñones que restan de ellos.

En cualquier caso, el abandono de unos árboles manejados mediante podas durante siglos, ha provocado que la falta de dicho uso acabe por generar que las ramas rebrote producto de éste terminen creciendo demasiado, y al no haberse desarrollado de modo sincopado con el tronco y no estar por tanto bien ancladas, dichas ramas acaban por fracturarse (Fotos 5 y 6) cuando adquieren un tamaño demasiado grande.

Foto 5. Rotura por exceso de tamaño de ramas originadas por rebrote tras desmoche .

Foto 6. Ramas originadas por rebrote tras desmoche cuyo excesivo tamaño para el mal anclaje
al tronco sobre el que se sustentan acabará por provocar su rotura.

Asimismo, el efecto de las podas generó un fuerte vaciado de madera del duramen del árbol por parte de los hongos (Foto 7), que ha terminado por dejar los troncos huecos (Foto 8) y con mayor riesgo de fractura de éstos o de las antiguas ramas (Foto 9) que pueden estar en las mismas condiciones.


Foto 7. Carpóforo ("frutificación") de hongo xilófago que denota
la presencia de éstos en algarrobos de Arcas. 

Foto 8. Tronco hueco por efecto del vaciado del
duramen por los hongos favorecidos por las podas.


Foto 9. Rama principal desgajada del tronco como consecuencia 
del ahuecamiento de éste por efecto de los hongos y podas.

Algunos garroferos de Arcas parecen estar todavía sometidos a podas "adecuadas", dando como resultado copas de escaso tamaño con respecto al tronco (Foto 10) que pueden sustentarse sin graves problemas de rotura. 

Foto 10. Algarrobo con una copa adecuada para no tener
graves riesgos de rotura, toda vez que está constituida por rebrotes.

En determinadas ocasiones, los rebrotes de ramas basales del tronco pueden llegar a establecer con el tiempo una nueva copa (Foto 11), abandonándose la estructura del antiguo tronco fuertemente podado.

Foto 11. Rebrote basal conformando nueva copa del árbol.

El algarrobo como hemos comentado, es una especie con un crecimiento muy dinámico que para mantener su estructura genera con facilidad, tanto madera de apoyo que actúa a comprensión (fotos 12 y 13), como madera de tensión que funciona como un tensor (fotos 13 y 14).

Foto 12. Garrofero con abundante madera en
la base del tronco actuando a compresión. 


Foto 13. Garrofero con madera actuando a compresión 
apoyada sobre grandes piedras.


Foto 14. Cordones de madera de tensión sobre la base del tronco en Garrofero de Arcas I.

Foto 15. Antiguos  cordones basales de madera
que debieron sustentar una copa mucho mayor.

Algunos de los viejos garroferos de Arcas son todavía utilizados, tanto por su garrofa como por su excelente sombra (Foto 16) en un territorio falto de ella.

Foto 16. Excelente algarrobo de Arcas refaldado por la ganadería, un uso perfectamente compatible. 


FICHA BÁSICA

Especie
Ceratonia siliqua
Nombre común
Garrofero, algarrobo
Nombre propio
Garroferos de Casa Arcas
Término municipal
Lorca
Provincia
Murcia
Altitud
340-360 m
Perímetro
De 5 a 8 m
Altura
De 6 a 16 m
Superficie de Copa
De 48 a 125 m2
Edad aproximada
Más de dos siglos
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Si
Estatus legal (Autonómico)
--
Plan de actuación definido
--




domingo, 26 de abril de 2015

Garrofero, algarrobo, "Ceratonia siliqua"

En nuestro intento de ir conociendo los árboles singulares de nuestra área, hoy vamos a dar unas pinceladas sobre una especie que es todo un portento sobreviviendo de secano en el sudeste semiárido ibérico, el algarrobo (Ceratonia siliqua) o garrofero para nosotros. El nombre genérico proviene del griego, se refiere a lo coriáceo de sus hojas y el epíteto especifico tiene origen latino y hace referencia a que su fruto es una legumbre alargada.


Foto 1. Garrofero monumental de Casa Arcas II en Lorca, posando para nosotros.
Es éste un árbol de hoja perenne, dioico, que alcanza hasta 10 m de altura, de porte redondeado; es un árbol forestal que llegó a formar densos y extensos bosques, especialmente en el Mediterráneo oriental y norte de África (posiblemente también en la costa mediterránea española), hoy desaparecidos por asentarse en terrenos muy propicios para la agricultura. En el sudeste ibérico presenta dos variedades cultivadas, "mollar" y "ramillete", la primera de porte más frondoso que la segunda.


Foto 2. Tronco de garrofero, nótese la gran cantidad
de rebrotes sobre él, suele ser lo típico cuando envejece.

Su tronco suele ser corto, grueso y tortuoso, tiene la corteza pardo-grisácea, lisa, y de aquél salen las ramas gruesas, extendidas, grisáceas también. Hojas alternas, compuestas, con 2 a 4 pares de folíolos y uno terminal; folíolos vellosos de jóvenes, al igual que el raquis, que va cambiando y finalmente toda la hoja es glabra; de color verde oscuro por el haz y un poco más claros por el envés.  El algarrobo, puede rebrotar de cepa sucesivas veces, si sufre alguna perturbación que elimine su copa, de hecho, cuando envejece el tronco suele presentar multitud de rebrotes que si no son suprimidos terminan por constituir un nuevo hábito del árbol.

Foto 3. Detalle de frutos y hojas de algarrobo.

Sus inflorescencias crecen en racimos laterales erguidos, que nacen más cortos que las hojas, directamente de las ramas e incluso del mismo tronco, de agosto a enero, dando lugar un año después al fruto, que es una gran legumbre carnosa, comprimida, un poco curvada, primero verde, luego pardo-rojiza y finalmente negruzca.

Foto 4. Flores masculinas (estambres), directamente surgidas del tronco.

Foto 5. Frutos (legumbres) de garrofero, denominadas garrofas.
Los frutos del algarrobo tienen múltiples usos, empleándose con frecuencia en la alimentación humana (sucedáneos de chocolate) y del ganado, pues estas legumbres son altamente nutritivas, con hasta un 40% en azúcares. Como curiosidad, os dejamos aquí el enlace para que accedáis a las recetas finalistas del Concurso de repostería con harina de algarroba, organizado por ECUGA dentro de su campaña de divulgación de los productos de la comarca del Campo de Cartagena, que acoge algunos de los más significativos garroferos monumentales de España.


Figura 1. Ejemplos de repostería  con harina de algarrobo

Además, se extrae de la garrofa una bebida refrescante muy apreciada en Oriente Próximo,
sobre todo en Turquía, Siria, Líbano y Palestina.

Foto 6. Vendedor ambulante de zumo de garrofa, 
Ramala (Palestina) 

De las semillas se obtiene la goma garrofín, utilizada en la industria farmacéutica, cosmética, textil y otras. Estas semillas tienen un peso muy constante y por ello durante mucho tiempo fueron utilizadas para pesar medicamentos, piedras y metales preciosos, etc... de hecho, de su nombre árabe ("karats") derivó la palabra quilate, unidad actualmente empleada en el peso y valoración del oro. 

Suponemos a esta "Pesadora de oro" usando algunas
de esas semillas mientras Pieter de Hooch la inmortalizaba (Figura 2).

Figura 2. Pesadora de oro.
Fuente: Wikipedia
Todo en este árbol es aprovechable, las hojas y corteza son muy ricas en taninos, así que se han empleado como curtientes, y su carbón asimismo es de excelente calidad.

Su hábitat son bosques y matorrales sobre suelos diversos, pero con preferencia por los carbonatados, en ambiente cálido y seco, de temperaturas suaves. No penetra mucho hacia el interior, pues no soporta el clima continental, particularmente en lo que concierne a las heladas. En el sudeste ibérico hasta unos 600 m de altitud.

Figura 3. Área de distribución del algarrobo.

Se distribuye por toda la región mediterránea, aunque se ha especulado mucho sobre si el algarrobo es autóctono o no en Iberia. Hay restos arqueológicos de hace unos 2.000 años que muestran esta especie en el sur de España, pero por esa época la navegación por el Mediterráneo ya estaba muy extendida y al ser el garrofero una planta de gran interés alimenticio, bien pudiera haber sido trasegada de un lugar a otro. La polémica pues, se mantiene, aunque está claro que los algarrobos están en el sudeste ibérico desde hace al menos 2 milenios.

Los mejores ejemplares que se conservan de esta especie se ubican en antiguos cultivos, pero pensamos que deberían regularse sus poblaciones, ya que últimamente se ha extendido mucho su cultivo como ornamental y a veces se arrancan ejemplares muy longevos que se destinan, en el mejor de los casos, a jardines, muriendo algunos durante este trasplante o, de no ser así, quedan mermados de salud, acaeciendo su muerte en años venideros. También influyen negativamente la presión urbanística y la puesta en marcha de nuevos cultivos en muchas de las zonas donde aparece, que suelen compactar el suelo a su alrededor en el primer caso (asfaltado, construcción de infraestructuras) y romper sus raíces en el segundo (desfondados del suelo). Aquí os dejamos una fotografía de un ejemplar monumental que ha visto pasar algunos cientos de años desde su atalaya.

Foto 7. Garrofero monumental de Casa de Arcas I, Lorca, vista sur.


Y para terminar, un poema que nos llega allende el mar, desde Argentina, de un poeta nacido a principios del Siglo XX, Antonio Esteban Agüero, y que, aunque dedicado a otra especie, Prosopis pallida, llamada algarrobo en América latina, nos sirve para honrar a nuestros garroferos mediterráneos.


La cantata del Algarrobo Abuelo
(Fragmento)

...Padre y Señor del Bosque,
Abuelo de barbas vegetales,
yo quisiera mi canto como torre
para poder alcanzarla en tu homenaje,
no el canto de la flauta
dulce, delgado, suave,
la de cantar la rosa y la muchacha,
sino el canto del mar, un canto grave,
con olores de vida y con el pulso
musical
y viviente de la sangre.
...
Algarrobo natal, Abuelo mío
Hace mil años la paloma trajo
tu menuda simiente por el aire
y la sembró donde Tú estas ahora
sosteniendo la luz en tu ramaje.
...
Algarrobo natal. Torre del cielo.
Monumento y estatua del follaje
Hijo del sol y la Tierra unidos
Corona real par la sien del aire.
Arbol de luz. Espejo de los siglos,
Dios vegetal de corazón fragante.
...
Así yo quiero terminar la Oda,
asistido por Angeles del Canto :
Algarrobo natal, Abuelo nuestro,
Catedral de los Pájaros !...