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domingo, 18 de marzo de 2018

IN MEMORIAM

Hoy no es un árbol el que ha muerto y al que vamos a recordar. Recordamos al que podemos considerar fundador de este blog, ahora entenderéis por qué. Yo no he tenido la suerte de conocerlo realmente, lo conozco sólo de oídas. ¿Se puede conocer a alguien sólo de oídas? 

José Carrillo Avellaneda ha muerto esta semana, el 14 de marzo de 2018 nos dejó para siempre, aniversario del gran naturalista Félix Rodríguez de la Fuente al que Carrillo tanto admiraba.

He oído hablar tanto de él que voy a responder a mi pregunta, sí, se puede conocer a alguien sólo de oídas. José Carrillo, Pepe para los amigos, el padre de Félix (la otra mitad del blog), el que le transmitió su amor por las montañas y los árboles, profesor de agronomía que recorrió tierras almeriense y murcianas enseñando a todo aquel que quiso aprender a montar invernaderos, viveros y podar frutales...El hombre bueno (con carácter) que quiso a su mujer y a sus hijos; orgulloso de ellos lo mismo los disfrazaba para el carnaval que les enseñaba con buen tino a hacer raíces cuadradas, cazador hasta el final, y hasta el final también, saboreador de la vida.

Comparto con Pepe el capítulo de un libro, primero para mí y último para él, "El melocotón en la historia de Cieza"; buen ciezano, amante de su tierra y amado por ella, ha muerto unos días antes de que llegue la primavera, sin embargo, su pueblo hoy lo ha despedido con esa bella floración de los frutales que han sido trabajo y vida para él.


Que se paren los relojes, que se que corte el teléfono,
que el perro a un hueso jugoso ya no le ladre,
que se callen los pianos y con redobles en sordina
venga el ataúd y entren los dolientes.

Que los aeroplanos que gimiendo dan vueltas en lo alto
escriban en el cielo el mensaje: "Él ha muerto",
que pongan pajaritas de papel en los cuellos blancos de las palomas,
que los policías se pongan guantes negros.

Era mi norte, mi sur, mi este y mi oeste,
toda mi semana y mi día de descanso,
mi mediodía, mi medianoche, mi plática, mi canción.
Pensé, y estaba equivocado, que nuestro amor duraría siempre.

Ya no quiero las estrellas. Que las apaguen,
que empaquen la luna y desmantelen el sol.
Que sequen el océano y barran los bosques
porque ya nada de lo que venga habrá de ser bueno.  W.H. Auden


Yo creo que habrá muchas cosas buenas de aquí en adelante, aunque la pena de estos momentos quizá nuble el futuro. Seguro que las habrá. Después de criar a sus tres hijos ha tenido la suerte de conocer dos nietos, ramas de un árbol que seguirán creciendo y fructificando y que conservarán el legado de este hombre que enseñó a su hijo los primeros nombres científicos de las plantas y que, pretendiéndolo o no, ha conseguido dejar en herencia a los que le conocían de verdad y a algunos de los que le conocíamos sólo de oídas esa curiosidad y amor por la naturaleza.

¡Hasta la victoria, siempre!

domingo, 5 de marzo de 2017

Pino de Fuente Atocha, Lorca

En España se halla la mayor superficie de pino carrasco "Pinus halepensis" del mundo, no es de extrañar, por tanto, que en el sudeste ibérico se encuentre el que es probablemente el más antiguo del orbe, nuestro querido Pino de las Águilas, y que a lo largo de esta agreste tierra encontremos algunos ejemplares que nos llaman la atención por su porte y capacidad de adaptación, lo que les lleva a destacar en una región donde si un árbol abunda, es el pino carrasco.

Foto 1. Pino de Fuente Atocha, a su alrededor pinar de repoblación de la misma especie.

Nos situamos hoy en Zarcilla de Ramos, en la parte norte del amplio término municipal de Lorca, y el pino que visitamos es el llamado Pino de Fuente Atocha, por encontrarse en sus inmediaciones, y que, como vemos, destaca en este caso entre el extenso pinar de repoblación que lo rodea. Como curiosidad, comentamos que una atocha es un individuo de esparto, voz que deriva del mozár. y ár. hisp. aṭṭáwča, y éste de la voz prerromana *taucia 'mata', 'matorral', según el DRAE.

Foto 2. Vista del sur del pino.

En la Foto 2 contemplamos la cara sur de nuestro árbol y al fondo el macizo calizo de Peña María, importante cresta rocosa que ya estaba habitada hace unos 3000 años, en la Edad del Cobre, y en la que se ha constatado asimismo la presencia del hombre en la época tardo-romana y en el periodo islámico, época de la que quizá viene el nombre de este paraje gracias a la abundancia del esparto que, por otra parte, junto con el pino carrasco son los principales formadores del paisaje forestal del sudeste ibérico, el primero de la estepa y el segundo del bosque. 
Los primeros moradores de las tierras altas de Lorca no tuvieron la suerte de convivir con el pino, claro está, al que echamos una edad de unos 120 años, pero algunos de los que sí convivieron con él han contado a sus descendientes, y éstos a nosotros que estaba descalzado por el lado del barranco, y los agentes forestales se encargaron de rellenar la zona a su alrededor para que no cayera.

Foto 3. Raíz de tensión en dirección este. 

Este situación de riesgo de caída parece ser el motivo de la gran raíz de tensión que posee en dirección este, que no se corresponde con las necesidades biomecánicas actuales, pero que le sirvió para no caer en la época en que no tenía una buena base de sustrato en que apoyarse junto al barranco. 

Gracias a los cuidados de la guardería forestal de hace probablemente más de 70 años se ha podido conservar el pino hasta hoy. Más recientes trabajos, gracias también a los agentes forestales de la comarca, que han abierto un claro en el denso pinar que, como veíamos en la Foto 1, podía hacerle por un lado competencia por los recursos y por otro, facilitar en caso de incendio el que éste llegara fácilmente hasta el árbol singular. Por tanto, los agentes han contribuido muy eficazmente a la conservación y mejora del estado del pino de Fuente Atocha.

Foto 4. Apreciamos el clareo que se ha hecho a su alrededor, en los pinos repoblados.

Hoy, por suerte, estamos comentando aspectos bastante positivos de los cuidados que ha recibido el protagonista de nuestra entrada, pero alguna cosa se podría mejorar, y aunque le hemos visto con buena salud, sin carpóforos que puedan denunciar presencia de hongos en su interior u otras afecciones graves que pudieran debilitarlo en breve, os queremos hacer reflexionar ante la Foto 5: 

Foto 5. Corte de rama muy cercano al tronco.

Observamos que se ha cortado una rama de un diámetro demasiado elevado (posiblemente estaba rota, sino no se debería), y   demasiado cerca del tronco, sin dejar un collar de rama cortada (pequeño tocón) que pueda facilitar la creación de un labio por parte del árbol que consiga cerrar de este modo el corte y no deje expuesto el interior del tronco a agentes que lo pueden degradar, perforadores, hongos... En cualquier caso, el corte es de un diámetro tan elevado que el pino no habría podido llegar a cerrarlo en su totalidad, aunque puede que sí parcialmente.

Foto 6. El cielo que nos deja ver entre sus ramas.
(...)
¡oh despeinada primavera!
 Árbol quieto entre nubes, hojas, niños,
 se preguntaba aquel soldado:
 ¿Es nube todo, todo es hoja, viento? 
¿Los familiares árboles son nubes?
 ¿Esta rama que toco, esta corteza, 
estos niños, son nubes? (...)
                                          
Octavio Paz. 
De Árbol quieto entre nubes.

FICHA BÁSICA


Especie
Pinus halepensis
Nombre común
Pino carrasco
Nombre propio
Pino de Fuente Atocha
Término municipal
Lorca
Provincia
Murcia

Perímetro
4,40 m
Altura
13,45 m
Edad aproximada
120 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Incendios, arreglos de camino anexo
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--


martes, 1 de noviembre de 2016

Pino de la Celia (RIP)

Aprovechamos este día en el que recordamos especialmente a esos seres queridos que ya marcharon de nuestro lado, para hacer memoria asimismo de uno de los árboles monumentales que tuvimos la suerte de conocer y que cayó, literalmente, un ventoso día del mes de febrero del año 2014.


Foto 1. Pino de la Celia, marzo de 2014
No muy lejos del decano de su especie, el Pino de las Águilas, este fantástico pino carrasco (Pinus halepensis) estaba situado en el Cagitán de Mula, en un promontorio rodeado de cultivos de secano desde el cual daba sombra a los trabajadores del campo así como a sus ganados, e incluso fue usado en ocasiones como puesto de caza. 


En estos tiempos en los que todo cambia ya no tenía esos usos, aunque nos recordaba otras épocas, no sabemos si mejores o peores, sí distintas, de siestas después de un día de labor o quizá de confidencias y comidas compartidas bajo la sombra de su gran copa, sombra que puede ser nadie eche de menos particularmente, cosa que no podemos decir de su porte.... ¡si nos ha cambiado con su caída hasta el paisaje de El Cajitán!.

Foto 2. El Cajitán con el Pino de la Celia, año 2011

Foto 3. El Cajitán, año 2014, con el pino caído

Cuando alguien nos deja, siempre nos gusta recordar épocas mejores, cuando era joven hacía tal o cual cosa o le gustaba esto o lo otro, en este caso ninguno de los que vea el blog podrá recordar al pino en su juventud, ya que tenía aproximadamente unos 250 años cuando cayó. Más o menos nació cuando Francisco Salzillo empezó a esculpir las tallas que componen los conjuntos escultóricos de La Santa Cena y El Prendimiento, estandartes del arte sacro del sudeste y conocidas más allá de dicho territorio como obras cumbres del período dieciochesco. No vamos a hacer comparaciones con el cuidado a unos y otros "monumentos", pero quizá podíamos reflexionar y mimar un poco también las obras vivas que nos regala la naturaleza.

Y como no tenemos fotos de su juventud, ponemos una de la nuestra, hace ya más de veinte años lucía de este modo:


Foto 4. En el año 1994 tomábamos las medidas de este pino por primera vez

Ya era viejo entonces, y por supuesto, tuvo sus problemas debido a una mala pasada del viento que le abrío una grieta sobre el tronco, consecuencia del fuerte efecto vela que ejercía su extensa copa, problemas que se intentaron solucionar con unos trabajos en los que se colocaron por especialistas en arboricultura cables específicos para intentar evitar lo que sucedió algún tiempo después: su caída.


Foto 5. Trabajos de instalación de cable para evitar la apertura de la estría entre ramas.

Este cableado le mantuvo en pie hasta que unos desaprensivos sustrajeron el principal de ellos, por ser de acero, lo que supuso su ulterior caída en el momento que un nuevo golpe fuerte de viento abrió definitivame la fisura existente entre las dos ramas principales.

Foto 6. Fisura abierta por el tronco entre las dos ramas principales

Así somos los humanos, capaces de lo mejor y lo peor, por supuesto no podemos saber qué hubiera pasado si no se hubiera robado el cable, quizá la racha de viento que derribó el árbol lo hubiera hecho igual, pero al menos nos quedaría el consuelo de que por parte de esta especie que llegó a la tierra bastante tiempo después que la del pino se hizo todo lo que se pudo por evitarlo.


Foto 7. Aspecto del Pino de la Celia en 2011, cuando los que aquí
escriben lo fotografiamos vivo por útima vez

Para terminar y como hemos puesto al principio de la entrada, lo recordamos ya que este día tenemos costumbre en nuestro país de visitar a nuestros seres queridos y ya desaparecidos, y por aquí queremos a los árboles. Aprovechamos también el día ya que esta semana pasada se aprobó en la Asamblea Regional la Ley de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia, algo por lo que hemos luchado desde hace muchos años y que suponemos evitará al menos la indefensión en la que vivían hasta el momento algunos de estos monumentos vivientes. 


Foto 8. Pino de la Celia, hace 20 años, con su silueta enmarcada entre el Almorchón y sª de la Palera.

Ha caído el Pino de la Celia en la espera, así como algunos otros que iremos recordando, pero hoy nos unimos a Pablo Neruda y le suponemos vocero de los que han seguido y siguen en la lucha:


ESTÁN AQUÍ

He de llamar aquí como si aquí estuvieran.
Hermanos: sabed que nuestra lucha
continuará en la tierra.

Continuará en la fábrica, en el campo,
en la calle, en la salitrera.
En el cráter del cobre verde y rojo,
en el carbón y su terrible cueva.
Estará nuestra lucha en todas partes,
y en nuestro corazón, estas banderas
que presenciaron vuestra muerte,
que se empaparon en la sangre vuestra,
se multiplicarán como las hojas
de la infinita primavera.

Pablo Neruda





FICHA BÁSICA


Especie
Pinus halepensis
Nombre común
Pino carrasco
Nombre propio
Pino de la Celia
Término municipal
Mula
Provincia
Murcia
Perímetro
5,80 m
Altura
26 m
Edad aproximada cuando murió
250 años

domingo, 31 de julio de 2016

Noguera de Ramón Pedra, Nerpio

... En ese organismo colonial, ese coral verde que descubro en los bosques o en las arboledas, reside para mí el auténtico significado de la experiencia, de la aventura, del placer estético. Creo que incluso podría hablar de la verdad. Todo eso subyace más allá de la espesura y del muro exterior de hojas, y más allá del árbol como forma individual... El árbol, de John Fowles.

Foto1. Nidos de pito real en la Noguera de Ramón Pedra.

Nuestro árbol de hoy es la Noguera de Ramón Pedra "Juglans regia", sin embargo, un árbol es un individuo y un ecosistema a la vez; esta singular noguera acoge fauna y flora en su interior, y antes de mirar el árbol queríamos mirar ese maravilloso ecosistema en el que los más visibles representantes de la fauna que viven en él son los pitos reales, que han hecho sus nidos en la rama que va en dirección este y como representante más sobresaliente de la flora (aunque de futuro incierto), tenemos un pequeño almez, latonero o lironero, que ha nacido epífito en la cruz del tronco, como vemos en la Foto 2, también viven sobre el nogal varias especies de líquenes y musgos.

Foto 2. Almez naciendo entre las ramas principales.
El entorno de la noguera es un cortijo donde aparecen otras nogueras, agracejos, rosales y jazmineros silvestres, serbales, majuelos, y algunos latoneros, el más cercano que crece a la sombra de su gran copa (Foto 3), tendrá unos 15 años y compite con ella por los recursos, tanto a nivel radicular como aéreo, lo cual no la beneficia, pues a la larga, será el almez el que acabe dominando la situación.

Foto 3. Noguera de Ramón Pedra, justo delante de ella el latonero.

En el límite de la pedriza, como vemos (Foto 4), se ubica el nogal que se subdivide en 7 ramas principales, tiene una altura de 20 metros y está propuesta como árbol singular en el Inventario de nogales singulares del municipio de Nerpio.

Foto 4. Pedriza límite del bancal sobre la que se asienta la  noguera.

Como podemos observar en la Foto 4, el nogal ha intentando equilibrar su crecimiento aéreo, debido al hecho de estar sobre un talud (pedriza), haciendo crecer una vigorosa rama horizontal que hace palanca en sentido inverso al de la pendiente del talud. Del mismo modo, en la base del tronco hay madera de reacción a tensión que realiza funciones de sustentación similares al de la rama comentada. Sobre dicha madera, en la base del tronco, hay depositadas grandes piedras y enseres que, hasta hoy no han provocado ninguna herida en dicha zona. 

En cualquier caso, habría tener que cuidado con futuras labranzas de los bancales anexos (hoy día no muy laboreados), pues un exceso de profundidad de éstas podría romper raíces y generar un serio perjuicio sobre el árbol, circunstancia que parece ser fue el detonante de una serie de sucesos que terminaron costando la vida al emblemático Plantón del Covacho. Del mismo modo, el arreglo de la pedriza (si se diera) o cualquier cambio de uso de suelo puede afectar negativamente al árbol. Por contra, le sería muy positivo, si el suelo bajo su copa es compactado lo menos posible y se aplica mulch vegetal.


Foto 5. Tronco con piedras y enseres depositados que, 
por el momento, no han provocado heridas en éste.

Aunque no graves, otras afecciones que pudimos detectar en el nogal fueron de tipo fúngico, como royas (Foto 6) y  antracnosis, se trata de organismos que viven asociados al árbol y, dependiendo de las circunstancias ambientales pueden afectarles en mayor o menor medida. Por lo demás,la noguera tiene algunas zonas puntisecas, en las partes más elevadas de la copa, bien podría ser un simple déficit hídrico, pero habría que estudiarlo en detalle.


Foto 6. Royas sobre la hojas del árbol, una afección fúngica no grave.

Y terminamos ya mostrando esta noguera desde otra perspectiva, que además nos permite ver su imponente tamaño al compararlo con la figura de una persona, ¡qué se le va a hacer!, somos tan pequeños e insignificantes y sin embargo, casi nunca acertamos a ver la magnitud del resto de la naturaleza si no lo comparamos con nosotros mismos.

Foto 7. Nuestro árbol con las paredes de la Loma del Río al fondo.


FICHA BÁSICA


Especie
Juglans regia
Nombre común
Noguera, nogal
Nombre propio
Noguera de Ramón Pedra
Término municipal
Nerpio
Provincia
Albacete
Altitud
1.150  msnm
Perímetro
4.20 medido a 0.40 m
Altura
20 m
Edad aproximada
125 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Sí, cambios de uso de suelo
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--

domingo, 3 de julio de 2016

Palmeral de La Casera, Murcia

Ya llegó el verano, este podría ser un paisaje habitual en vacaciones y desde la perspectiva de una tumbona veríamos un esplendoroso cielo azul rodeados de palmeras "Phoenix dactylifera" ...

Foto 1. Grupo de palmeras del parque homónimo, también llamado de La Casera.

Sin embargo no nos encontramos en la playa y las fotos están hechas en invierno, claro que en un cálido día de invierno de los que se acostumbran a vivir en Murcia, que ayuda a que puedan subsistir adecuadamente estos ejemplares, ya que las palmeras no toleran las heladas recurrentes.

Foto 2. Obsérvese en el lado derecho la destacada alzada de la palmera de mayor altura.
Este palmeral, que encontramos en el llamado Parque de La Casera de la capital murciana, por encontrarse enfrente de lo que eran las instalaciones de esta célebre bebida hasta hace unos años, tiene al menos 5 ejemplares que superan los 20 m de alzada, uno de ellos sobrepasa los 30 m, superando la altura de un edificio de 10 pisos, siendo, según los registros disponibles en la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente de la Región de Murcia,  la palmera murciana de mayor altura, y si se atiende a los registros disponibles en Alicante y Almería, sería también ésta la palmera más alta.

Foto 3.  Puede contemplarse las excepcionales dimensiones del palmeral con respecto a los edificios cercanos.

Sitas en un parque, como hemos dicho, calculamos que las de más edad nacieron hace unos 150 años, pudiendo estar la de mayor altura en torno a los 225 años de edad. Por lo demás, conviven  con algunas  palmeras estandartes o washingtonias, y especies propias de jardinería.

Foto 4.  Grupo de Washingtonia robusta al lado del excelente palmeral de La Casera.

A todas luces, lo que peor sienta a estas palmeras, y cualquier otras, es que se les eliminen las palmas que todavía tienen actividad fotosintética (que están verdes), pero esta práctica es habitual como podemos ver en todas la fotografías de la presente entrada, es lo que se denomina podar dejando un pincel. Además, del estrés que se provoca se puede llegar a generar un anillo de reducción de grosor del estípite si la poda es muy intensa, lo cual es una merma biomecánica importante (puede ser un punto de futura fractura) y, en cualquier caso, la palmera se ve obligada al tener que desarrollar nuevas hojas, a elevarse a mayor velocidad de lo que lo haría normalmente, con lo cual se la  coloca cada vez en un mayor riesgo de rotura, pues  éste aumenta con la altura. Por lo demás, los cortes dados sobre material vivo para podar provocan la emisión de sustancias volátiles que son detectadas por el temible picudo rojo, el cual resulta atraído hacia el ejemplar podado de este modo. En cualquier caso, este tipo de podas se practica con la justificación de que es muy costoso subir a trabajar en este tipo de palmeras y así quedan podadas por más tiempo. Lo normal es podar sólo las infrutescencias y hojas secas, pues además resultan las que tienen riesgo de caer.

Foto 5.  Silueta de la agrupación de palmeras ya en el ocaso.
Para terminar, un extracto de un poema de Yukio Mishima, uno de los más grandes escritores de la historia de Japón, Icaro en su búsqueda del sol, como nuestra palmera...

¿Acaso pertenezco al cielo?
¿Por qué, de no ser así,
el Cielo me ha determinado
con su incesante mirada azul,
induciéndome a avanzar y
elevando mi mente
hasta las cúspides,
me ha lanzado
a las últimas alturas
por encima de lo humano? [...]

Foto 6. Bajo las palmas pueden observarse las marcas blanquecinas de las palmas inadecuadamente cortadas. 


Especie
Phoenix dactylifera
Nombre común
Palmera
Nombre propio
Palmeras de La Casera
Término municipal
Murcia
Provincia
Murcia
Altitud
44 msnm
Altura
De 20 a 30 m
Edad aproximada
150 a 225 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Si
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--

lunes, 21 de marzo de 2016

Día de los bosques y día de la poesía. 21 de marzo de 2016

Foto 1. Desde Revolcadores,en Murcia vemos los extensos bosques de "Pinus nigra"
 de Albacete, Granada y Jaén. La Sagra al fondo

¿Metafísica? ¿Qué metafísica tienen aquellos árboles?
La de ser verdes y copudos y de tener ramas 
y la de dar fruto en su hora, lo que no nos hace pensar,
a nosotros, que no sabemos entenderlos
¿Pero qué mejor metafísica que la de ellos 
que es de no saber para qué viven 
ni saber que no lo saben?

“Constitución íntima de las cosas”…
“Sentido íntimo del Universo”…
Todo esto es falso, todo esto no quiere decir nada.
Es increíble que se pueda pensar en cosas de ésas.
Es como pensar en razones y fines 
cuando el comienzo de la mañana está rayando
y por los lados de los árboles
un vago oro lustroso va perdiendo la oscuridad.

Fernando Pessoa


Foto 2. Pino rodeno "Pinus pinaster" con quejigos "Quercus faginea" en los bosques del sudeste


domingo, 31 de enero de 2016

Palmera del Colegio de Santo Domingo, Orihuela

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé, 
con quien tanto quería.) 

Yo quiero ser llorando el hortelano 
de la tierra que ocupas y estercolas, 
compañero del alma, tan temprano. 

Alimentando lluvias, caracolas 
y órganos mi dolor sin instrumento. 
a las desalentadas amapolas... 

Extracto de Elegía de Miguel Hernández.


Hasta Orihuela llegamos hoy en nuestras visitas a los árboles monumentales de la cuenca del Segura y nos detenemos ante una palmera ("Phoenix dactylifera"), que aunque no sea un árbol sino una planta leñosa, algo así como una hierba gigante, tanto ésta como algunas otras van a tener un lugar en este blog, ya que han marcado nuestro paisaje desde hace casi 4.000 años (...y parecen árboles). La que nos ocupa hoy, sita junto al Colegio de Santo Domingo, otea el pueblo de Miguel Hernández desde sus 23 metros de altura y se ubica, literalmente delante de la casa museo de dicho autor.

Foto 1. Palmera y Convento de Santo Domingo.

El Convento de Santo Domingo, al que apodan el Escorial del Levante, tiene su origen en la Ermita de Ntra. Sra. del Socorro, donde se instalaron los dominicos en el año 1512 y ha sido sede universitaria en varias ocasiones a lo largo de su historia. Llegamos hasta él atravesando la Puerta de Crevillente, resto de la muralla en principio almohade, aunque reformada por Felipe II.


Foto 2. Puerta de Crevillente.

Este convento, en el que se suceden los estilos Gótico, Renacentista, Barroco y Rococó, tiene unos 18.000 m2, siendo el Monumento Nacional más grande de la Comunidad Valenciana, y nos aventuramos a decir que de sus cinco siglos de vida ha pasado dos acompañado por nuestra palmera.


Foto 3. Panorámica del Convento junto a la palmera.


Foto 4. Detalle de la copa, junto a la torre de estilo Barroco.

Pasamos ya a la descripción de esta datilera que en su dilatada existencia ha sufrido bastantes agresiones, tiene marcas de espuelas (utilizadas para trepar sobre su "tronco") a lo largo de su estípite y está podada en exceso como puede observarse en la Foto 5, donde contemplamos la base de las palmas cortadas (de color verde) cuando todavía cumplían función clorofílica y, por tanto, proporcionaban nutrientes necesarios para un adecuado desarrollo de la anciana palmera. Ésta, para poder compensar las carencias tróficas generadas por dicha poda, tiene que movilizar los nutrientes acumulados en el estípite ("tronco"), generándose un estrés nutricional que en nada beneficia a este añejo ser. Además, la poda de palmas todavía verdes puede generar un estrechamiento en el diámetro del "tronco", lo que generará un déficit biomecánico que pueda devengar en la fractura por ese punto de adelgazamiento. En muchos casos, este tipo de poda se realiza para asegurar que no caerán palmas desde tanta altura, provocando riesgo para la seguridad de las personas, si bien una palma verde tiene probabilidad casi nula de caer si está sana y, aunque abarata costes al tener que podar menos veces, es perjudicial para la palmera


Foto 5. Detalle de la base de las palmas todavía verdes, que no debieron podarse.

Al estar en un entorno urbano sufre una elevada compactación del suelo que está completamente adoquinado y con el peso añadido de vehículos a motor que circulan y estacionan bajo su copa, esta circunstancia genera una fuerte falta de oxígeno en el suelo que resulta perniciosa para la salud de la palmera y provoca que emita multitud de raíces adventicias desde el tronco, que forman un cono de 80 cm que da la vuelta a la base (fotos 6 y 7), apareciendo las radículas hasta los 6 metros de altura. Este tipo de raíces son una adaptación de las palmeras en los oasis, así cuando una tormenta de arena recubre su tronco las emiten, pero aquí son un síntoma de mala conservación. 


Foto 6. Raíces adventicias debido a la compactación.


Además, las heridas de espuelas (Foto 7), utilizadas para subir, han provocado podredumbre que añaden riesgo biomecánico a la palmera, al no conservarse los tejidos de ésta en un buen estado. Por si esto fuera poco, se puede observar la falta de fibras en perpendicular al estípite ("mordedura de castor"), justo en el lado contrario al que está la palmera inclinada, por tanto está mermado el esfuerzo de tensión desde dicho lado, lo que eleva el riesgo de caída.


Foto 7. Peligrosa falta de fibras (indicada por flecha) que  genera
un importante déficit de estabilidad.


Foto 8. Clavos en tronco, presenta varios, algunos de ellos han provocado podredumbre interna.
Por último ya, os dejamos una fotografía (Foto 9) en la que se aprecia la inclinación de unos 30º, lo que hace que la balona (parte ensanchada justo antes de las palmas) esté desplazada unos cuatro metros en dirección Este.

A pesar de todas las agresiones sigue en pie, y así deseamos que continúe para seguir disfrutando de su presencia en este magnífico entorno urbano al menos algunos años más, a pesar de su edad y estado de conservación. Esperemos, pues, que esta excepcional palmera no acabe en breve siendo el motivo de una elegía, pues ésta nunca alcanzaría el nivel estético de la citada al principio de la entrada.

Foto 9. Palmera inclinada hacia el este, al fondo la Sierra de Orihuela
y la Casa Museo de Miguel Hernández



Especie
Phoenix dactylifera
Nombre común
Palmera datilera
Nombre propio
Palmera del Convento de Santo Domingo
Término municipal
Orihuela
Provincia
Alicante
Altitud
 25 msnm
Perímetro
1,27 m
Altura
23 m
Edad aproximada
200 años
Estado de conservación
Amenazas
Estatus legal

Plan de actuación definido
Malo
Compactación, vehículos, agresiones directas.
Incluida en "ORDEN 22/2012, Catálogo de árboles monumentales y singulares
de la Comunitat Valenciana".
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WEBGRAFÍA:
  • http://www.enorihuela.com/monumentos.html  Recuperado el 24/01/2016.