domingo, 12 de noviembre de 2017

Pino de la Casa de los Pozos I, Jumilla.

Como suele suceder, no recuerdo cómo fue mi nacimiento hace ya más de dos siglos, aunque lo más probable es que no fuera plantado, casi seguro nací de alguna piña olvidada por una ardilla en su escondrijo, y quiero pensar que una hamadríade me fue favorable y por eso crecí hasta convertirme en lo que hoy veis en esta cañada jumillana, dedicada desde que yo puedo recordar al cultivo del cereal en secano y el pastoreo de cabras y ovejas.


Foto 1. Pino de la Casa de los Pozos I

El pino de la Casa de los Pozos me llaman por aquí, "Pinus halepensis" es mi especie, según los botánicos, uno de tantos en esta España mediterránea, aunque si he alcanzado las dimensiones actuales es porque he sido muy apreciado en esta tierra en la que no hay mucha sombra, y tanto los hombres como el ganado se han refugiado a mi vera buscando la fresca que les proporciona mi gran copa que proyecta más de 450 m2 , bajo los que guardar aperos o echar una reparadora siesta.

Foto 2. Entorno del pino, cultivos arados.
Afortunadamente en este momento no hay acumulaciones de aperos ni leña alrededor de mi tronco, como en otros tiempos, ya que eso daña mucho mis raíces, aunque si una queja tengo es que aran muy cerca de ellas, rompiendo las más superficiales, y ya no soy joven, y cualquier cambio en mi entorno es más difícil de superar. Pero, en fin, mientras no aumenten la profundidad con que han arado hasta ahora, podré escaparme por una orilla, como la que habito y seguir contándolo.

De todos modos, no me puedo quejar de mi larga vida, podía estar muerto, de hecho hace mucho, unos 30 años, sufrí la caída de un rayo que bajó por mi tronco dejándome una quemadura y una herida que he sido incapaz de cerrar, con lo que se ha producido una gran oquedad en mi base, tan grande que podría albergar sobradamente a una persona en su interior (aunque no sea lo más adecuado hacer la prueba 😉).

Foto 3. Quemaduras producidas por el rayo.

Foto 4. Oquedad basal y crecimiento de contrafuertes de reacción a tensión para evitar caída.

Últimamente estoy teniendo problemas para mantener las ramas más elevadas de mi parte apical, por lo que lo soluciono como puedo, proporcionando más vigor a mis ramas más bajas, y dado que tengo una fisura (grieta) bastante grande entre mis ramas, no me vendría mal un apoyo fijo, porque creo que un día la madera que estoy colocando para sujetarme no será suficiente y quizá con una racha de viento fuerte podría sufrir el desgaje de una de ellas o quién sabe si algo peor. Ni que decir tiene, que dado el estado en que me cuento, de colocarse un apoyo, tendría que ser estudiando muy bien de modo previo la cuestión, por personas capacitadas profesionalmente para ello. Aparte de los problemas mecánicos comentados, también poseo hongos xilófagos, como es el caso de Phellinus pini que degrada la lignina de la madera, especialmente en zonas con presencia de heridas, lo que puede agravar mi salud y equilibro biomecánico.

Foto 5. Carpóforo de Phellinus pini , hongo  que degrada la madera  provocando podredumbre blanca..  


Durante muchos años he sido casi el único gigante de esta zona, ahora surgen otros al fondo, al Este-Noreste de mi ubicación, que D. Quijote no vería con buenos ojos, pero que al parecer, y aunque afean un poco el paisaje, no son intrínsecamente malos, y aprovechan ese viento que nos azota muy a menudo para conseguir energía eléctrica sin demasiado daño para el medio ambiente, esa energía tan necesaria para vosotros, que tanto necesitáis y tan aprisa os movéis.


Foto 6. Aerogeneradores al fondo


Hace ya un año se publicó una Ley en Murcia, que parece que nos beneficia a los árboles que ya tenemos una edad y unas dimensiones considerables, así que en este momento estoy más protegido que antaño, sin embargo, los humanos tenéis tantas cosas en la cabeza que no os dais cuenta en muchas ocasiones de la importancia que tiene conservar una vida como la mía, testigo de otras épocas en las que los aerogeneradores y hasta la electricidad eran cosa de ciencia ficción.


FICHA BÁSICA


Especie
Pinus halepensis
Nombre común
Pino carrasco
Nombre propio
Pino de la Casa de los Pozos I
Término municipal
Jumilla
Provincia
Murcia
Perímetro
5,47 m
Altura
24 m
Edad aproximada
225 años
Estado de conservación
Malo
Amenazas
Aumentar profundidad de labranza, nuevos acopios de materiales bajos su tronco.
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia
Plan de actuación definido
--

miércoles, 1 de noviembre de 2017

Tejo de San Martín, Salas. Asturias

El Tejo de San Martín (Taxus baccata), Monumento Natural que forma parte de la Red Regional de Espacios Naturales Protegidos de Asturias, nos lleva hoy, como a tantos de vosotros, a visitar el cementerio.

Foto 1. Tejo de San Martín


El tejo, árbol venerado desde antes de la Antigüedad, y que convive en muchas ocasiones junto a ermitas y cementerios, sobre todo en la zona septentrional de Iberia, ha sido el centro de rituales, fiestas y juicios.


Foto 2. Rebrotes epicórmicos, propios de la especie en ejemplares adultos.


Este tejo monumental es de género femenino y tiene una altura de 15 m y un perímetro de tronco de 6,1 m,  y está situado junto a la iglesia de San Martín, de estilo prerrománico asturiano, que fue construida entre los siglos VIII y IX, y reconstruida en el S. X por Alfonsus Confessus. Fue rehecha en su totalidad en el S. XV y reformada en los siglos XVII y XVIII. La biología del tejo o "texu" (nombre asturiano) permite al árbol amortiguar una gran cantidad de impactos (podas drásticas, compactación, etc), pero todo tiene un límite y, aunque el árbol ha sido sometido a fuertes podas en el pasado (como lo denotan las grandes cicatrices que presenta), no conviene abusar de esta capacidad de soportar impactos que tiene la especie, menos cuando un tejo va sumando siglos a su edad, de este modo, es posible que cualquier nueva obra en su entorno radicular le afecte notablemente.

Foto 3. Réplicas de la mampostería original del Siglo X

En los paramentos exteriores de mampostería se han colocado réplicas de las piezas prerrománicas del S. X, en el lugar en que se hallaban originalmente, y consta de una nave única a la que se accede por una puerta gótica de arco ojival con tres arquivoltas molduradas sin decoración, así como un presbiterio de planta cuadrada y bóveda de crucería.

Foto 4. Arilos en primer plano, frente a la fachada principal de la iglesia.

En el mismo cementerio existe otro tejo de grandes dimensiones, con un tronco de casi 3 m de perímetro y un sistema radicular muy superficial,  producto de la alteración antrópica del entorno.

Foto 5. Raíces superficiales en el tejo de menor edad que denotan alteración
del suelo en la zona.
Dejamos ya descansando en paz a estos magníficos tejos, así como a todos aquellos que reposan junto a estos árboles que renacen una y otra vez, todos ellos en esa última espera de la inmortalidad.

Foto 6.  Iglesia y los dos tejos comentados en la presente entrada de blog.

Para saber más sobre el tejo este excelente enlace puede estar bien: https://texu.wordpress.com/tag/ignacio-abella-mina/

domingo, 22 de octubre de 2017

Pinsapos en Chefchauen, Parque Nacional de Talassemtane, Marruecos

Estamos muy viajeros últimamente, así que la publicación de esta semana se sale otra vez de la cuenca del Segura ya que, gracias a nuestra colaboración con la Sociedad de Estudios Biológicos Iberoafricanos, hemos estado una semana en Marruecos visitando el Parque Nacional del Talassemtane, muy cerca de la bella ciudad de Chefchauen.

Foto 1. Calle típica en Chefchauen con sus casas azules.

El Parque Nacional de Talassemtane abriga un gran número de especies arbóreas muy interesantes, tales como entre otros: cedros (Cedrus atlantica), roble moruno (Quercus canariensis), arce de Granada (Acer opalus subsp. granatense). Sin embargo, son los endémicos pinsapos o abetos rifeños "Abies marocana" (llamados "echuh, chohh  o snuber" por los rifeños),  los que constituyen las arboledas más impresionantes y de las que vamos a hablar hoy aquí.


Foto 2. Detalle de ramillas y piñas de Abies marocana


El pinsapo (Abies pinsapo) es, en general, un endemismo orófilo bético-rifeño con únicamente dos poblaciones divididas por el estrecho de Gibraltar, en distintos continentes, aunque separadas por sólo 100 km de distancia. Estos abetos tienen las hojas rígidas dispuestas alrededor de la ramilla, lo que le da a ésta un aspecto cilíndrico. Las hojas acaban en punta aguda u obtusa.


Foto 3. Pinsapo o Abeto del Rif con sus piñas ya maduras 

La morfología de los pinsapos andaluces y los rifeños es muy similar, y aunque últimamente resulta habitual la denominación de Abies marocanna Trab., este nombre se acepta hoy día como sinónimo de Abies pinsapo subsp. marocana (Trab.) Emb. & Maire, de hecho hay muchos autores que consideran que las pequeñas diferencias existentes, básicamente en brácteas y escamas ovulíferas, no pueden justificar una separación a nivel específico, pero ahí están para ser tenidas en cuenta.

Foto 4. Pinsapar  en la parte alta y carrascal en el primer plano, en posición más térmica.

Algunos estaréis sorprendidos ya que no es habitual pensar en Marruecos como un país de abetos, lo normal es situar a estos árboles en las regiones frescas del hemisferio norte, donde efectivamente forman grandes bosques, siendo los "Abies" con frecuencia la especie arbórea dominante en determinados bosques. 

Foto 5. Pinsapar con el mar de nubes al fondo que se acerca desde el Mediterráneo.

Sin embargo, estos pinsapos situados en la región mediterránea, han sobrevivido refugiados en la alta montaña húmeda, como testimonio de otras épocas más frías y lluviosas. Los que visitamos hoy aparecen en bosques relativamente bien conservados, en las cumbres de los montes Tissuka, Meggu, Lakrâa o Tazaot, en la región de Chauen, donde ocupan unas 4.000 hectáreas en total para todo Marruecos, lo que nos da una idea de lo valioso y vulnerable por su escasa superficie de este singular bosque que hoy día sufre cierta presión antrópica por las necesidades agropecuarias de los habitantes del lugar. Se desarrollan los pinsapos sobre el piso supramediterráneo en un ambiente de húmedo a hiperhúmedo, con más de 2000 milímetros de precipitación en determinadas zonas. Suelen crecer entre los 1.500  y 2.000 metros de altitud, sobre suelos carbonatados en Marruecos, pero lo pueden hacer sobre materiales silicatados en España.

Foto 6. Bosque mixto de abetos con caducifolios, sobre todo Acer opalus subsp. granatense. 
En las partes más bajas de estas montañas podemos encontrar acebuches (Olea europaea  var. sylvestris), coscojas (Quercus coccifera) o thuya de Berbería  (Tetraclinis articulata), y a medida que subimos llegan la encina (Q. ilex subsp. ballota), el quejigo moruno (Q. canariensis), el pino blanco (Pinus nigra subsp. mauritanica) o el pino negral marroquí (P. pinaster subsp. escarena), siendo muy abundantes también los cedros y los arces, que en esta época del año ofrecen ya un vistoso y otoñal color anaranjado.

Foto 6. Roble o quejigo moruno (Quercus canariensis).


En las zonas más elevadas el cedro del Atlas convive con el pinsapo moruno e incluso en montes que alcanzan una gran altitud con el Jbel Lakrâa el cedral llega a constituir una banda por encima del pinsapar.

Foto 8. Detalle de ramillas y piñas de cedro del  Atlas (Cedrus atlantica)

lunes, 2 de octubre de 2017

Palmitos del Poyo de la Raja

Entrado ya el otoño astronómico, nosotros vamos hoy hasta la costa cartagenera a visitar una agrupación de palmitos "Chamaerops humilis"; concretamente nos desplazamos hasta Cabo Tiñoso en Cartagena, donde, además de la vista de este singular palmitar, disfrutaremos de unos espectaculares paisajes.

Foto 1. Palmitos del Poyo de la Raja

Aunque el palmito es con frecuencia considerada la única palmera silvestre de Europa, esto no es del todo cierto ya que al menos son incuestionablemente autóctonas la palmera canaria (Phoenix canariensis Wildpret) y la palmera de Creta (Ph. theofrasti Greuter). Sus características, sin embargo, dentro del género Arecaceae  lo hacen único en el continente europeo, siendo su mayor seña de identidad sus grandes hojas, de hasta 1 m de longitud, con el limbo en forma de abanico, casi circular, con segmentos fibrosos acanalados terminados en una punta que se deteriora y deshilacha con facilidad, y en cuyo peciolo lignificado aparecen fuertes espinas laterales.

Foto 2. Observamos las grandes hojas de esta especie.

Se presenta normalmente esta palmera como una planta amacollada de hasta 2 m de altura, pero su porte natural es arbóreo, en buenas condiciones edafo-climáticas y de tranquilidad alcanza los 12-15 m de altura, aunque para nosotros es raro verlo en esas condiciones, debido a los incendios o talas a las que se ve o se ha visto sometido, y a la mala calidad del sustrato sobre el que se asienta habitualmente.

Foto 3. Grupo de palmitos en macolla

Pero aunque esto es lo habitual, la singularidad de la formación que visitamos hoy en el blog radica, entre otras cosas, en que el más alto de los palmitos de esta agrupación supera los 6 m de altura, viviendo  prácticamente sobre la roca desnuda en esta cala de difícil acceso.

Foto 4. Ejemplar de más de 6 m de altura.
Como hemos dicho, no es esta la única singularidad, probablemente la mayor es su emplazamiento, en una grieta que nos deposita justo encima de un acantilado. Bellísima agrupación y casi más bellas vistas que os dejamos disfrutar sin más palabras.





Nos trajo hasta aquí Eduardo Agüera, quien además nos contó que estos palmitos se aprovechaban, aunque es bastante complicado llegar hasta ellos, y que  el día de Navidad los pastores de la zona bajaban hasta la plataforma que hay bajo la raja y dejaban allí el ganado todo el día pastoreando, disfrutando así ellos un merecido día de descanso con la tranquilidad de que el rebaño no se iba a escapar.


lunes, 11 de septiembre de 2017

Carbayón de Valentín

Foto 1. Carbayón de Valentín

Carbayo-u le llaman en Asturias al "Quercus robur", roble o roble pedunculado es otro de sus nombres, quizá porque una de sus características distintivas es el largo pedúnculo del que cuelgan sus bellotas.

Foto 2. Bellotas del Carbayón de Valentín

Efectivamente, ya habréis averiguado que esta semana no andamos por el sureste peninsular, el área de distribución de "Quercus robur" en la península ibérica es su mitad norte, sobre todo las zonas de influencia atlántica, es rara en los Pirineos aunque alcanza algunas comarcas de Cataluña. Las localidades actuales más meridionales se encuentran en la Sierra de Sintra (Estremadura portuguesa) y Somosierra (Madrid). La podemos encontrar también cultivada como ornamental.

Figura 1. Mapa de distribución de "Quercus robur" en la península ibérica

Aprovechando las vacaciones nos llegamos hasta Asturias y visitamos uno de los mayores robles de la Península, el Carbayón de Valentín, declarado Monumento Natural (Decreto 73/1995 de 27 de abril) en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias. Citado ya en documentos anteriores al descubrimiento de América, ha cumplido por tanto los cinco siglos de vida, aunque según datos del Principado de Asturias podría alcanzar los siete, y a pesar de su avanzada edad lo encontramos en condiciones aceptables.

Foto 3. Carbayón junto a la Ermita de San Pedro

Crece este monumental árbol junto a la Ermita de San Pedro (Foto 3), en el paraje de Valentín, Concejo de Tineo, y sus medidas son impresionantes, más de 10 metros de perímetro, y unos 16 de alto, altura que, en principio no se correspondería con su gran diámetro, pues una observación del hábito arbóreo nos permite deducir que se le ha sometido a desmoches varios, el último de los cuales  parece haber afectado a sus brazos principales hace unos 40 años.

Foto 4. Brazos del roble, obsérvese la desproporción de grosor entre los apicales
 y los basales, consecuencia de un probable desmoche hace unos 40 años.

Por lo demás, y aunque ya hemos dicho que se conserva relativamente bien, como mejora indirecta inmediata sobre el árbol, nos parece aconsejable no mantener un camino secundario bajo su copa (Foto 5), máxime cuando hay otro vial que realiza el mismo servicio en el lado oeste del roble. Pues es sabido que los caminos compactan en el suelo y esto perjudica enormemente al sistema radicular del árbol, de hecho hay ramas secas sobre la zona del camino que bien pueden deberse a la anoxia radicular provocada por la compactación del suelo bajo el vial y la subsiguiente falta de absorción de nutrientes del suelo.


Foto 5. Vista parcial del árbol y un camino secundario que discurre bajo su copa, compactando el suelo  bajo ésta.


Por otra parte, y ya para terminar, aventuramos que quizá fuera su emplazamiento junto a la ermita el motivo por el que este roble fue indultado y ha podido alcanzar su avanzada edad, ya que la madera de estos árboles ha sido muy apreciada desde tiempos antiguos, tiene un color pardo-leonado, es bastante pesada, muy dura y resiste muy bien a la putrefacción, incluso dentro del agua. Se ha usado como madera estructural y ornamental en edificios históricos, así como para la construcción de las grandes flotas de guerra y pesca. De hecho, es una de las maderas de las que se afirma sirvieron para construir el Arca de Noé, o quizá aquella que aparece en la mitología sumeria del diluvio de Guilgamesh.

Foto 6. Perspectiva en la que apreciamos la monumentalidad del roble.

Y si nos adentramos en temas mitológicos, el roble ha sido considerado un árbol sagrado, hubo carbayos sagrados que recubrían las siete colinas de roma, los celtas usaron sus hojas y el muérdago que los parasitaba en ceremonias druídicas y los astures, según relato de Estrabón, se alimentaban de un amargo pan amasado con harina de bellotas. Aún hoy, grandes ejemplares siguen dominando los espacios públicos y sirven como lugar de reunión. El que hoy hemos contemplado nos hizo pasar un buen rato bajo su amplia copa y por supuesto, si pasáis por sus inmediaciones, es una buena idea visitarlo, con respeto hacia el ejemplar y siguiendo unas buenas prácticas, como siempre.

Foto 7. Visión sur del roble, con abundantes raíces de sustentación, aunque algunas rotas.

domingo, 27 de agosto de 2017

Enebro de La Macolla, Jumilla

Viajamos esta semana hasta Jumilla, donde nos encontramos con el Enebro de La Macolla "Juniperus oxycedrus subsp. oxycedrus". Un enebro que, como sabéis, normalmente sería un arbusto, ha crecido tanto que alcanza los 5 metros y medio de altura, dando lugar a este magnífico ejemplar de porte arbóreo.

Foto 1. Vista norestes del Enebro de La Macolla, obsérvese su estado parcialmente puntiseco
Ubicado al pie del Cerro de la Macolla, se sitúa entre cultivos de secano y una zona forestal con arbustos como tomillo, romero, albaida y coscojas, así como algunos pinos carrascos. Dada su estructura, deducimos que probablemente fue podado cuando joven para formar la cruz.

Foto 2. Detalle del tronco


Como vemos en las fotos 2 y 3, el enebro bifurca en torno a los 2,10 m, y justo en ese punto de unión presenta una fisura entre las dos ramas principales, que son codominantes,  circunstancia que nos preocupa, ya que en un futuro esta situación podría provocar la ruptura de árbol debido a un fallo estructural en la unión de las mismas a través de la hendidura comentada. En nuestra opinión, un apoyo fijo minimizaría el riesgo de rotura en este punto.


Foto 3. Fisura entre las ramas principales
En la copa también encontramos algún problema, como vemos en la Foto 4, causado por lo que se llama habitualmente "seca de los enebros", que observamos afectando algunas de sus ramas, aunque en general no demasiado.

Foto 4. Ramas afectadas por la "seca del enebro".

Siendo esta comarca del Altiplano murciano una tierra árida, es de agradecer el encontrarnos en ella con alguno de nuestros árboles monumentales, lo que nos hace valorarlos aún más, dadas las dificultades que han tenido que afrontar para llegar a su avanzada edad, que en la siguiente fotografía vemos desde otra perspectiva.

Foto 5. Vista sureste del enebro, obsérvese también la excelente obra de piedra mampuesta

Y como en otras ocasiones ya hemos comentado por aquí, un árbol maduro no vive solo, asociados a él tenemos tanto plantas como animales que caen si él cae. Como muestra de ello, esta foto de los líquenes que alberga en su tronco, ¿no os parece una obra de arte de la naturaleza?

Foto 6. Liquen amarillo del género Xanthoria sobre fondo gris

Y ya que esta comarca ofrece un excelente paisaje en mosaico de vegetación forestal y cultivos extensivos, la última imagen de la entrada (Foto 7), una en la que podemos contemplar el paisaje. 


Foto 7. Sierra del Buey al fondo y, en primer plano, el enebro junto a una gran coscoja.
FICHA BÁSICA


Especie
Juniperus oxycedrus
Nombre común
Enebro
Nombre propio
Enebro de La Macolla
Término municipal
Jumilla
Provincia
Murcia
Altitud
720
Perímetro
1,14 m
Altura
5,50 m
Edad aproximada
Inferior a 100 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Cambios de uso de suelo, laboreos profudos, incendios
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo
Monumental de la Región de Murcia-
Plan de actuación definido
--


domingo, 13 de agosto de 2017

Fresno de las Fuentes del Marqués, Caravaca

El paraje en el que nos detenemos hoy aparece ya en la descripción de la zona que hace el geógrafo árabe Al Himyari (siglos XIII-XIV), ya que nombra dos fuentes de agua, una de las cuales se supone la que hoy llamamos Las Fuentes del Marqués, nombre probablemente debido a que, desde mediados del siglo XVIII, eran propiedad del Marqués de San Mamés, aunque desde el año 1989 son patrimonio de todos los caravaqueños al haber sido adquiridas por al Ayuntamiento de Caravaca, y ahí, junto a una acequia que parte de los cuatro manantiales que forman el conjunto es donde medra nuestro árbol de hoy, el Fresno de las Fuentes del Marqués "Fraxinus angustifolia".

Foto 1. Fresno de las Fuentes del Marqués
Este viejo fresno, el primero en perímetro de la Región de Murcia, (en la Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia aparece en segundo lugar, pero el perímetro del primero, por sus características, está tomado a ras de suelo en vez de a 1,30 m, lo que hace que el que hoy comentamos en realidad sea mayor), probablemente fue plantado con fines ornamentales o es un resto de la vegetación natural, y está rodeado de relativamente jóvenes plátanos "Platanus orientalis" y chopos madereros "Populus x canadensis" que dan sombra al lugar, pero detraen recursos, circunstancia que influye en la merma del óptimo estado de crecimiento del fresno, así podemos observar cómo la copa hacia la dirección donde se ubican las 2 especies alóctonas de árboles comentados se encuentra mermada, habiéndose secado algunas de sus ramas en dicha dirección. Estaría bien realizar podas sobre los plátanos y chopos madereros contiguos, pero poco a poco, ya que si se hace de modo súbito pueden haber problemas más graves que los que intentamos solucionar (por viento y exceso de insolación).


Foto 2. Copa del fresno sobre la que crece un chopo "Populus x canescens"

Su tronco, agrietado longitudinalmente como corresponde a su especie, tiene varias heridas de clavos, así como un agujero de pito real (no hemos visto al ocupante) y una gran oquedad, consecuencia del desgaje de una rama (Foto 4) que se producía a unos 3 m de altura por el lado Este, la cual esperamos no penetre demasiado en el tronco, ya que podría ser perjudicial para la estabilidad mecánica del fresno.


Fotos 3. Detalle del tronco de corteza estriada.
Foto 4. Rama desgajada y oquedad generada.

Otro problema con el que se encuentra el árbol es el pisoteo de los transeúntes sobre sus raíces que, como vemos en la Foto 5, ha llegado a deteriorar algunas de las más superficiales que, además, tenían una acción mecánica de sostén del árbol ejerciendo esfuerzos de tensión. Recomendamos que se inhabilite el acceso de las personas hasta la misma base del tronco para evitar lo comentado.

Foto 5. Raíz rota debido al exceso de pisoteo

Pero el principal problema que ha tenido que resolver el árbol, son las obras en su entorno inmediato que han cercenado sus raíces, sobre todo en el lado Oeste-Suroeste, donde varias de ellas que se asentaban en dicha dirección han sido rotas y, por tanto el fresno se ha inclinado en dirección Este-Noreste (Foto 6), al perder sostén radicular comentado. Esperemos que futuras obras se hagan de modo adecuado para no deteriorar más raíces, hoy en día se puede mediante aire comprimido (por ejemplo), observar donde están las raíces principales para no dañarlas, en caso de ser imprescindible acometer nuevas obras.

Foto 6. Inclinación del fresno como consecuencia de la rotura de raíces por obras
en el pasado.

Como hemos dicho, ciertas cosas se podrían hacer para mejorar el estado del fresno, aún así podemos disfrutar de su sombra en este bello paraje que merece la pena visitar dando un paseo bajo éste y otros de los árboles monumentales que pueblan este bello y emblemático entorno.

Foto 7.  Visión norte del árbol, obsérvese  el surgimiento de rebrotes basales junto a la
persona, seguramente como consecuencia de la merma de la copa ("atrincheramiento").


FICHA BÁSICA


Especie
Fraxinus angustifolia
Nombre común
Fresno
Nombre propio
Fresno de las Fuentes del Marqués
Término municipal
Caravaca de la Cruz
Provincia
Murcia
Altitud
623
Perímetro
3,10 m
Altura
19 m
Edad aproximada
125 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Compactado por pisoteo y obras.
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia
--
Plan de actuación definido