domingo, 3 de julio de 2016

Palmeral de La Casera, Murcia

Ya llegó el verano, este podría ser un paisaje habitual en vacaciones y desde la perspectiva de una tumbona veríamos un esplendoroso cielo azul rodeados de palmeras "Phoenix dactylifera" ...

Foto 1. Grupo de palmeras del parque homónimo, también llamado de La Casera.

Sin embargo no nos encontramos en la playa y las fotos están hechas en invierno, claro que en un cálido día de invierno de los que se acostumbran a vivir en Murcia, que ayuda a que puedan subsistir adecuadamente estos ejemplares, ya que las palmeras no toleran las heladas recurrentes.

Foto 2. Obsérvese en el lado derecho la destacada alzada de la palmera de mayor altura.
Este palmeral, que encontramos en el llamado Parque de La Casera de la capital murciana, por encontrarse enfrente de lo que eran las instalaciones de esta célebre bebida hasta hace unos años, tiene al menos 5 ejemplares que superan los 20 m de alzada, uno de ellos sobrepasa los 30 m, superando la altura de un edificio de 10 pisos, siendo, según los registros disponibles en la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente de la Región de Murcia,  la palmera murciana de mayor altura, y si se atiende a los registros disponibles en Alicante y Almería, sería también ésta la palmera más alta.

Foto 3.  Puede contemplarse las excepcionales dimensiones del palmeral con respecto a los edificios cercanos.

Sitas en un parque, como hemos dicho, calculamos que las de más edad nacieron hace unos 150 años, pudiendo estar la de mayor altura en torno a los 225 años de edad. Por lo demás, conviven  con algunas  palmeras estandartes o washingtonias, y especies propias de jardinería.

Foto 4.  Grupo de Washingtonia robusta al lado del excelente palmeral de La Casera.

A todas luces, lo que peor sienta a estas palmeras, y cualquier otras, es que se les eliminen las palmas que todavía tienen actividad fotosintética (que están verdes), pero esta práctica es habitual como podemos ver en todas la fotografías de la presente entrada, es lo que se denomina podar dejando un pincel. Además, del estrés que se provoca se puede llegar a generar un anillo de reducción de grosor del estípite si la poda es muy intensa, lo cual es una merma biomecánica importante (puede ser un punto de futura fractura) y, en cualquier caso, la palmera se ve obligada al tener que desarrollar nuevas hojas, a elevarse a mayor velocidad de lo que lo haría normalmente, con lo cual se la  coloca cada vez en un mayor riesgo de rotura, pues  éste aumenta con la altura. Por lo demás, los cortes dados sobre material vivo para podar provocan la emisión de sustancias volátiles que son detectadas por el temible picudo rojo, el cual resulta atraído hacia el ejemplar podado de este modo. En cualquier caso, este tipo de podas se practica con la justificación de que es muy costoso subir a trabajar en este tipo de palmeras y así quedan podadas por más tiempo. Lo normal es podar sólo las infrutescencias y hojas secas, pues además resultan las que tienen riesgo de caer.

Foto 5.  Silueta de la agrupación de palmeras ya en el ocaso.
Para terminar, un extracto de un poema de Yukio Mishima, uno de los más grandes escritores de la historia de Japón, Icaro en su búsqueda del sol, como nuestra palmera...

¿Acaso pertenezco al cielo?
¿Por qué, de no ser así,
el Cielo me ha determinado
con su incesante mirada azul,
induciéndome a avanzar y
elevando mi mente
hasta las cúspides,
me ha lanzado
a las últimas alturas
por encima de lo humano? [...]

Foto 6. Bajo las palmas pueden observarse las marcas blanquecinas de las palmas inadecuadamente cortadas. 


Especie
Phoenix dactylifera
Nombre común
Palmera
Nombre propio
Palmeras de La Casera
Término municipal
Murcia
Provincia
Murcia
Altitud
44 msnm
Altura
De 20 a 30 m
Edad aproximada
150 a 225 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Si
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--

lunes, 20 de junio de 2016

Olivera de los Frailes, Cieza

Nos acercamos al solsticio de verano, una fecha en la que se desata la imaginación y en la que, a lo largo de todo el sureste se suceden las fiestas para disfrutar de la noche más corta del año, tan corta que casi desaparece gracias a la luz de las hogueras que disipan su oscuridad en multitud de pueblos de nuestra geografía. Estas celebraciones ancestrales se completan con todo tipo de leyendas y ritos, brujas, fantasmas y conjuros se nos revelan para celebrar la que, para muchos, es la noche más mágica del año.

Foto 1. Hogueras de San Juan

En este mundo de leyendas nuestros queridos árboles están muy presentes, son seres ancianos que nos traen recuerdos de épocas e historias que nadie más que ellos podría certificar como ciertas, pero que han pasado de padres a hijos y nos llevan a la ilusión de creer en la magia, en el más allá, quizá en la inmortalidad gracias a éstos que, debido a los muchos años en los que superan nuestra esperanza de vida, parecen inmortales.

Foto 2. Olivera de los Frailes

Con un árbol cuasi inmortal, una olivera "Olea europaea", festejamos nosotros esta fecha. En concreto con la Olivera de los Frailes, en Cieza, a la que acompaña una leyenda.

Cuenta el relato que dos frailes fueron ahorcados en este árbol durante la "Guerra del Francés" por una partida del ejército napoleónico; también hemos oído decir que eran espías, no frailes, quizá ejercían las dos profesiones a la vez, o quizá ninguna, pero desde entonces se dice que en la noche de San Juan se aparecen sus ánimas en la olivera y se dirigen a celebrar  misa a la cercana ermita de la Casa de la Campana, dando la espalda al sol naciente, dirección inversa a la que se encuentra el altar. Dicen los huertanos de la zona -aquéllos a los que el mal fario de la historia les deja contarla-, que si alguien los encuentra de camino será llevado a través del hueco del tronco de la olivera, donde desaparecerá para siempre.

Foto 3. Tronco hueco de la Olivera de los Frailes

Este tronco hueco que aviva la leyenda a nosotros nos habla, sin embargo de las fuertes podas practicadas para "sanear el árbol", la última de las cuales se debió a un malentendido hace algo más de 30 años, pues sus propietarios no pretendían que se podara este árbol sino otros olivos menos longevos de las inmediaciones. Dicha tala le cercenó de nuevo los brazos principales, para injertar luego sobre la antigua variedad "manzanilla" que detetentaba el árbol. El conjunto de podas más o menos drásticas ha provocado el ahuecado del tronco y los tres brazos principales. Aunque, finalmente, gracias además a que hasta hace unas tres décadas la olivera no se regaba y ahora sí, la lucha de la vida sale ganando, merced a los numerosos rebrotes que han vuelto a configurar una gran copa.

En otra época, quizá durante la Guerra de la Independencia, este ejemplar tuvo un tronco más definido ya que se puede constatar que ha recibido aporte de tierra sobre la base del tronco y sobre el sistema radicular, aunque en este momento sus tres brazos principales nacen prácticamente a ras de suelo. Éstos presentan abundantes descamaciones que parecen ser quemaduras, con lo que nuestra recomendación sería no realizar podas intensas que pongan al descubierto la madera de los brazos principales,  sobre todo de modo súbito, pues la acción del sol ha podido provocar las mencionadas descamaduras sobre la madera funcional que estaba a la sombra del ramaje que se ha  eliminado con las podas.


Foto 4. Porte entero de la olivera. Sureste

Rodeada de cultivos de frutales (albaricoqueros), recibe aporte hídrico gracias a una red de riego por goteo, lo que la beneficia, por supuesto, aunque esta cercanía a los cultivos puede tener sus inconvenientes, ya que a veces se laborea a demasiada profundidad, sobre todo cuando cada varios años se sustituye el cultivo de frutales por otro nuevo. Sin embargo, como ya hemos dicho, este árbol es fuerte, ha vivido mucho y esperemos viva muchos años más todavía, alimentando nuestros estómagos con su rico fruto y nuestra imaginación con su leyenda.

Y para terminar, una fotografía de la ermita hacia donde se dirigen los frailes protagonistas de la leyenda en su periplo la noche de San Juan ¿alguien se anima a comprobar la veracidad de la misma esta semana?




FICHA BÁSICA


Especie
Olea europaea
Nombre común
Olivera, olivo
Nombre propio
Olivera de los Frailes
Término municipal
Cieza
Provincia
Murcia
Altitud
220 msnm
Perímetro
5,60 m
Altura
5 m
Edad aproximada
Superficie de copa
300 años
40 m2
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Podas inadecuadas
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--

lunes, 6 de junio de 2016

Pino del Morro del Aserrador, Huéscar

Foto 1. Vista desde el sur del majestuoso pino.
En la sierra de la Guillimona, provincia de Granada, a casi 1.800 m de altitud se encuentra este pino blanco "Pinus nigra", cerca ya del límite de la vegetación arbórea, al menos, antes de que comenzase a mostrarse de modo patente el cambio climático. El nombre de esta sierra parece indicar la abundancia del arbusto guillomo (Amelanchier ovalis y también Cotoneaster granatensis).

Foto 2. Vistas generales del barranco de la Tobilla y zona de ascenso hasta el pino de hoy.

Hemos llegado hasta aquí paseando entre árboles y arbustos caducifolios: cerecinos "Prunus mahaleb", espejones "Sorbus aria", majuelos "Crataegus monogyna", madreselvas arbóreas "Lonicera arborea", anro "Berberis hispanica", la amarilla iniesta en flor y decenas de peonias nos han alegrado la vista hasta llegar al collado donde se encuentra el pino.

Foto 3. Vistas desde el collado donde se encuentra el pino de la Piedra del Gallinero, al fondo.
Las abundantes lluvias y nevadas de la zona han modelado los relieves calizos del entorno por disolución de los carbonatos presentes en las rocas, además los humanos han modelado también el paisaje a través de un multisecular pastoreo.

Foto 4. Vista desde el oeste del impresionante árbol.

Con sus 17 metros de altura y 4,63 de perímetro tiene una envergadura impresionante, como se puede comprobar al tener escala humana a su lado. Bajo su copa, que proyecta 300 m2 nos podemos imaginar la casita que tendríamos algunos de los que vivimos en la ciudad.

Foto 5. Raíz principal deteriorada a golpe de hacha.
Regresando al suelo, mejor dicho a las raíces del árbol, es posible observar como algunas de éstas que son principales y discurrían en dirección este han sido cercenadas a golpe de hacha (Foto 5), esta circunstancia ha provocado el debilitamiento y posterior muerte de gran parte del ramaje que existía en dicha dirección (Foto 6).

Foto 6. Vista este del árbol, con restos de una rama principal en el suelo.

En la Foto 1 ya se puede ver en la silueta del pino que le falta una de sus ramas principales, desgajada hace ya algún tiempo; la vemos aquí en el suelo, ejerciendo aún después de muerta una importante labor, acogiendo pequeños animales u otras plantas en su interior, en este ciclo de la vida, en el que unos mueren para que otros sigan viviendo.

Foto 6. Porte del pino, donde se observa la multirramificación del tronco.
El pino multirramifica a menos de 2 metros del suelo, lo que indica que perdió la guía siendo jóven, posiblemente por efecto del ganado, pues la nieve no suele generar ese tipo de problemas en árboles jóvenes que vegetan de modo adecuado.

Foto 7. Vista del pino y el bosque anexo, al fondo la Gillimona.

Dejamos ya en paz a este majestuoso ejemplar, que siga dominando el collado y llegamos a la conclusión de que lo mejor para él es eso, que le dejemos en paz.

Por cierto, casi llegamos a tiempo de celebrar el día Mundial del Medio Ambiente, bueno, para nosotros será suficiente con llegar a preservar éste para las futuras generaciones.


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FICHA BÁSICA

Especie
Pinus nigra
Nombre común
Pino blanco
Nombre propio
Pino del Morro del Aserrador
Término municipal
Huéscar
Provincia
Granada
Altitud
1.760 msnm
Perímetro
4,63 m
Altura
17 m
Edad aproximada
Superficie de copa
150 años
300 m2
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Podas inadecuadas, rayos
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--

domingo, 22 de mayo de 2016

Roble del Portillo de los Perros, Villaverde de Guadalimar

Aunque algunas de las fotografías de esta entrada parezcan de otras latitudes u otras estaciones, son todas del mes de mayo, y del sudeste ibérico, cierto que de un lugar de los que más llueve del mismo, en torno a los 1.000 mm anuales, pero esto nos hace ver la maravillosa tierra que habitamos, en la que nos podemos trasladar de los paisajes casi lunares del centro de la región de Murcia a estas imágenes de la zona del Calar del Mundo, en Albacete, que nos recuerdan los bosques del norte donde habitan las meigas.

Compartimos hoy un roble o quejigo (Quercus fagineaque encontramos dando un paseo por la zona, y en el que, como podéis ver, ha nacido una zarza, en la oquedad dejada por el tocón de un brazo, algo sorprendente que nunca habíamos visto, y llevamos observando árboles ya algunos años.

Foto 1. Zarza (Rubus caesius) sobre una oquedad de un viejo tocón, resto de una rama principal.
Este es el entorno del roble, rodeado de pinos blancos (Pinus nigra) al sur y rodenos (P. pinaster) al norte, que cuando nacen en altas densidades no estaría mal clarear cuando son pequeños, ya que es peligroso en caso de fuego y ejercen gran competencia sobre nuestro árbol y algunas decenas de tejos cercanos (Foto 7). Y en la Foto 2, aparte de los pinos, encontramos a Félix recogiendo la cinta que usamos para poder medir la altura de los árboles con el clinómetro, todavía no nos hemos digitalizado para medir, jeje.

Foto 2. Recogiendo cinta métrica, tras medir altura del árbol con clinómetro.

También la usamos para determinar el perímetro del tronco a 1,30 del suelo, aquí Lola (foto 3) tomando los datos que luego compartimos con vosotros y que nos sirven para la clasificación y evaluación de estos árboles que vamos encontrando en nuestro camino. Algunas de las estupendas fotos de hoy son de nuestro amigo Basilio Ruzafa, todo un maestro de la composición fotográfica, excelente pintor y dibujante, en definitiva: un gran artista.

Foto 3.  Tomando datos del árbol.

De un par de semanas antes, que fue cuando visitamos el roble por primera vez, son las siguientes fotografías, en la foto 4 vemos en detalle la gran herida, de 1,40 x 0,40 m que tiene en su base, debido a los peñascos que se van fragmentado del roquedo existente por encima del árbol y que se desprenden rodando por ladera.

Foto 4. Herida en base de tronco, provocado por peñascos desprendidos de roquedo anexo.

Aquí un detalle de dos de sus brazos principales vistos desde el oeste, todavía con sus ramas apuntando los primeros brotes de hojas, el primer fin de semana de mayo. Además, podemos interpretar a través de sus ramaje que debió ser desmochado por última vez hace ya unos cuarenta años, para extraerla leña.

Foto 5. Tronco y ramaje desde el noroeste del árbol

Apreciamos aquí el volumen del roble que, con un perímetro de tronco de 3,75 m estará en torno a los 100 años de edad, y vemos también el crecimiento en su base, con la madera de compresión que ha ido colocando en la base del tronco para sostenerse en la pendiente, ya que el lado oeste del tronco no permite colocar madera de reacción a tensión por la fuerte herida que presenta.


Foto 6. Vista del roble desde el norte.

Y terminamos con otra vista de los alrededores del roble, en este caso uno de los tejos (Taxus baccata) que también podemos encontrar en esta zona, tal como hemos comentado al principio de la entrada.

Foto 7. Tejo en las inmediaciones, si el bosque de pinos arde él también se quemará.

FICHA BÁSICA


Especie
Quercus faginea
Nombre común
Roble, quejigo
Nombre propio
Roble del Portillo de los Perros
Término municipal
Villaverde de Guadalimar
Provincia
Albacete
Altitud
1.275 msnm
Perímetro
3,75 m.
Altura
13 m
Edad aproximada
Superficie de copa
100 años
100 m2
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Incendios
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--



lunes, 9 de mayo de 2016

Olma de los Cardona, Benejúzar

"...Despertaba la huerta, y sus bostezos eran cada vez más ruidosos. Rodaba el canto del gallo de barraca en barraca. Los campanarios de los pueblecitos devolvían con ruidoso badajeo el toque de misa primera que sonaba a lo lejos, en las torres de -Valencia-, esfumadas por la distancia. De los corrales salía un discordante concierto animal: relinchos de caballos. Mugidos de corderos, ronquidos de cerdos; un despertar ruidoso de bestias que, al sentir la fresca caricia del alba cargada del acre perfume de vegetación, deseaban correr por los campos"... De La Barraca, de Vicente Blasco Ibáñez.

Foto 1. Antonio García del linaje de los Cardona, uno de los propietarios del árbol.
Esos amaneceres de huerta lenvantina, que Blasco Ibáñez narra mucho mejor que nosotros son los que ha vivido esta vieja olma "Ulmus minor" durante muchos años, según nos cuenta su actual propietario, que ha tenido a bien relatar su historia y posar para nosotros. La barraca de sus antepasados se la llevó una riada, y hoy ya solo queda en el recuerdo de Antonio, sin embargo, el árbol sobrevivió y aún hoy lo vemos renaciendo vigoroso en esta primavera, junto a un grupo de casas ya de ladrillo en vez de cañas y barro, y medrando, como antaño de la Acequia Vieja de Almoradí.

Foto 2. Aspecto general del árbol y su entorno, al fondo la mota del río Segura.
Unida a la historia de la olma discurre también la de la acequia mencionada, puesto que hace 46 años hubo que cambiar de planes para esquivar el árbol en una corrección de trazado de la misma, según comenta nuestro amigo, él es quien nos indica el nombre propio de este olmo, que pertenece a la familia desde que su abuelo compró el terreno al Duque de Pinohermoso, en cuyo palacio oriolano se encuentra hoy día la Biblioteca Pública de Orihuela.

Foto 3. Casa de los "Cardona" en el mismo lugar donde se ubicaba la barraca familiar.

Los Cardona aprecian mucho este árbol, ellos mismos han intentado remediar las deficiencias que sufre así, por ejemplo, Antonio hace más de dos décadas colocó un puntal con una tubería de pozo en desuso que tuvo que traer con su tractor. Por otra parte, hace un par de veranos su sobrino Alberto ha colocado puntales en la parte norte -noreste de la olma para evitar que se desmorone en dicha dirección. En cualquier caso, el árbol perdió gran parte de la copa hace unos 20 años, según nos relata Cardona parece ser que por grafiosis, tal como describe la sintomatología. De hecho, hoy día el tronco está hueco y abierto hacia el lado oeste-suroeste, faltando alrededor de un tercio del fuste (Foto 1). Dicha circunstancia provoca que el árbol se haya inclinado en la dirección norte-noreste al haber perdido toda la madera viva y raíces que estaban posicionadas en la dirección contraria. 


Foto 4. Puntales colocados por dos generaciones de Cardonas en la dirección en que se inclina el árbol.

Por lo demás, la poda realizada para reducir la copa es de gran acierto, pues si no el efecto "vela" del viento sobre el hábito terminaría por fracturar la estructura. Si bien, los cortes de más de 10 cm de diámetro presentan entradas de Cerambis cerdo, un insecto que realiza galerías en la madera y puede provocar la rotura de las ramas principales.


Foto 5. Entradas de Cerambis cerdo, insecto que penetra por los cortes de poda de ramas gruesas.

A pesar de todo, por suerte, aquí sigue todavía, testigo de años buenos y malos, dando sombra y cobijo bajo sus ramas a los hombres y animales con los que convive y a los que probablemente sobrevivirá.

Foto 6. Pavo real que utiliza la vieja olma como percha de la que asir su existencia.

Y terminamos ya con una fotografía de su intrincada "corteza", que nos ha fascinado, y que habla del inexorable paso del tiempo que él ha soportado bastante bien gracias a que nunca le ha faltado el agua ni el cariño de aquéllos a los que les ha tocado en suerte verle crecer y vivir bajo su sombra. Se despide Antonio diciéndonos que la olma seguirá allí mientras ésta quiera seguir viva, para que la disfrutemos todas las personas que así lo deseemos, le damos las gracias y se marcha para atender a sus animales.

Foto 7. Madera del tronco,que ha crecido generando sinuosidades. 


FICHA BÁSICA


Especie
Ulmus minor
Nombre común
Olmo, olma
Nombre propio
Olma de los Cardona
Término municipal
Benejúzar
Provincia
Alicante
Altitud
16 msnm
Perímetro
5,40 m en cuello a 0,9 m del suelo
Más de 6 m a 1,30 m de del suelo
Altura
7,30 m
Edad aproximada
 150 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Obras, insectos, mala praxis de arboricultura.
Estatus legal
Ley 4/2006, de 19 de mayo, de la Generalitat, de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Comunitat Valenciana.
Plan de actuación definido
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