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lunes, 21 de marzo de 2016

Día de los bosques y día de la poesía. 21 de marzo de 2016

Foto 1. Desde Revolcadores,en Murcia vemos los extensos bosques de "Pinus nigra"
 de Albacete, Granada y Jaén. La Sagra al fondo

¿Metafísica? ¿Qué metafísica tienen aquellos árboles?
La de ser verdes y copudos y de tener ramas 
y la de dar fruto en su hora, lo que no nos hace pensar,
a nosotros, que no sabemos entenderlos
¿Pero qué mejor metafísica que la de ellos 
que es de no saber para qué viven 
ni saber que no lo saben?

“Constitución íntima de las cosas”…
“Sentido íntimo del Universo”…
Todo esto es falso, todo esto no quiere decir nada.
Es increíble que se pueda pensar en cosas de ésas.
Es como pensar en razones y fines 
cuando el comienzo de la mañana está rayando
y por los lados de los árboles
un vago oro lustroso va perdiendo la oscuridad.

Fernando Pessoa


Foto 2. Pino rodeno "Pinus pinaster" con quejigos "Quercus faginea" en los bosques del sudeste


martes, 8 de diciembre de 2015

Pino de Barranco del Lorito

Un paseo a través de la Cañada de Romero, en el término municipal de Nerpio, nos lleva esta semana hasta un impresionante pino blanco "Pinus nigra", el también llamado Pino de Lorito.

Foto 1. Vista general del árbol con una persona en su base.
Nos contempla desde sus más de dieciocho metros de altura, y hace honor a su nombre vulgar, pino blanco, con su nívea corteza en la que crecen unos líquenes que por esta zona llaman pelusa y que los peluseros recogen de los árboles aún hoy, en un aprovechamiento forestal poco conocido.

Foto 2. Líquenes sobre el tronco del árbol de un tono blanquecino como la corteza de éste.
El trabajo de los peluseros requería que éstos pasaran semanas en el monte, trepando a los árboles y recogiendo los líquenes adheridos a sus ramas, que más tarde prensan y agrupan en alpacas para transportarlos y venderlos, siendo usados en cosmética, ya que de ellos se obtienen sustancias que estabilizan los perfumes. Os dejamos aquí un vídeo muy interesante en el que vemos la recogida de la pelusa.


Seguimos ahora con nuestro pino, visto en este caso desde el noreste y rodeado como vemos (Foto 3) de pinos que no tendrán más de 35-45 años (Foto 4) y que deberían ser aclarados, ya que la competencia perjudica al viejo árbol y, por ejemplo, este año hemos observado en él un crecimiento apical del ramaje muy pequeño de apenas un centímetro. Si bien dicha actuación debería realizarse teniendo en cuenta, entro otras cosas, dejar algún heredero que sea el sustituto de este añejo ejemplar y, por supuesto, no lastimar al árbol en las labores silvícolas.


Foto 3. Visión general del pino, obsérvese que su copa tiene
mucho menos vigor que la de los pinos cercanos.


Si se observa detenidamente el grosor de los pinos que han nacido bajo su copa en las últimas décadas, puede comprobarse que su diámetro era menor hace 25 años (Foto 4) que en la actualidad (Fotos 1 y 3), por lo que como se ha comentado, habría que actuar con premura y proceder  a suprimir por fases gran parte de dichos árboles, para evitar que la competencia siga perjudicando al viejo pino, además esta actuación serviría para reducir de modo significativo el riesgo de que el árbol arda en caso de incendio del bosque contiguo.


Foto  4 . El pino hace 25 años, imagen tomada de Velasco Bláquez (1990).


Diversos tumores, algunos de los cuales tienen casi 1 m de diámetro (Foto 5), y viejas heridas de poda, hacen pensar que el árbol no ha tenido un pasado exento de impactos directos por  la acción humana. Sin embargo, no está "despanzurrado" para sacarle tea, es decir, no se le han extraído astillas del tronco generándole una oquedad, para usarlas como iluminación, lo cual era bastante común entre los pinos blancos del entorno.

Foto  5 . Imagen del tronco donde puede observarse los grandes  tumores sobre éste.

Foto  6. Viejos tocones que parecen ser restos de una auto-poda con un gran collar de cierre.


FICHA BÁSICA


Especie
Pinus nigra
Nombre común
Pino blanco
Nombre propio
Pino del Bco del Lorito o Romero
Término municipal
Nerpio
Provincia
Albacete
Altitud
1.365 m
Perímetro
4,70 m 
Altura
18,50  m
Superficie de Copa
214  m2
Edad aproximada
225 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Si, competencia e incendios.
Estatus legal-
No
Plan de actuación definido
-

lunes, 1 de junio de 2015

Pino Candelabro, El Ardal. Yeste

 En la provincia de Albacete, oteando el Calar del Mundo,
llegamos hoy hasta un pino blanco (Pinus nigra),
el Pino Candelabro.

Foto 1. Pino Candelabro. Al fondo vemos el Calar del Mundo.

Se sitúa el Pino Candelabro en el Monte Ardal, a espaldas de la villa de Yeste. Este monte fue productor de madera hasta 1994, cuando un incendio destruyó la mayor parte del pinar maderero que el Ayuntamiento de Yeste aprovechaba, y que dio paso tras el mismo a un monte bajo donde predominan pinos, carrascas, quejigos y serbales. Un matorral de coscoja, romero y jara completan la vegetación de la Microrreserva de Ardal y Tinjarra, que suma 2.138 hectáreas de terreno forestal protegido.

Foto 2. Vista desde el NE, rodeado de Pinus pinaster.

En el siglo X, el geógrafo Al-Razi refiere la abundancia de pinos y otros árboles en las sierras segureñas, y su modo de transporte mediante maderadas. Éstas discurrieron por el río Segura en dirección a surtir de madera a las ciudades de Murcia, Orihuela, Elche, Alicante y Cartagena, principalmente. Se utilizaban los troncos de árboles maderables, es decir, aquellos que no sólo son aprovechables como combustible, sino que además, son aptos para la industria, construcción, utensilios, etc.  


La madera evacuada por el río Segura y sus afluentes de cabecera tuvo como principal destino, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, la estación ferroviaria de Las Minas, en la línea Albacete-Cartagena, situada en las inmediaciones de la desembocadura del río Mundo en el Segura.

Foto 3. Maderada en el año 1928.
Fuente: FOTOTECA INIA
Durante la guerra civil se interrumpió el tráfico fluvial. Reanudado en 1941, se contabilizaron las últimas 7 maderadas por el río Segura, todas de pequeñas dimensiones, probablemente restos de cortas que no se pudieron extraer de los montes durante la guerra. La última conducción de madera por el río Segura fue en 1947, ya que con el cierre de la presa del Cenajo resulta muy difícil evacuar la madera por el Segura, máxime si se tiene en cuenta que ya estaba  cerrada la presa de la Fuensanta en Yeste, unas décadas antes. Además, una vez que acaba la autarquía franquista, en los años 60 del siglo XX comienza a resultar más fácil trasportar la madera en camiones. 

Precisamente la construcción de la presa de la Fuensanta, que dejó sin trabajo tanto a los gancheros de la zona como a los pequeños arrendatarios y campesinos que trabajaban las tierras que el embalse inundó, fue lo que dio lugar a los llamados "Sucesos de Yeste" en mayo de 1936, cuando se produjo un enfrentamiento entre el pueblo y la Guardia Civil debido a la precaria situación económica a la que no se puso remedio a tiempo, y en los que hubo dieciocho muertos (17 campesinos y 1 guardia civil), además de una gran cantidad de heridos. 

Foto 4. Observamos la silueta del pino, creciendo en 4 ramas principales.
En este entorno ha crecido el pino Candelabro que, a temprana edad perdió la guía adoptando entonces un crecimiento en 4 ramas principales, más tarde, fue alcanzado por un rayo que hizo que en los brazos principales norte y sur se perdieran sus respectivas guías. Generó asimismo en la zona interna de las ramas una pérdida de corteza y muerte del cambium que, si bien resultó perjudicial para el tránsito de savia, ha sido "positiva" estructuralmente ya que, al no existir crecimiento interno en los brazos principales (Foto 5) éstos no se empujan entre sí al crecer en grosor y ha resultado, hasta cierto punto, beneficioso a la hora de equilibrar la estructura arbórea que hace honor a su nombre, o al contrario.

Foto 5. Brazos principales en los que no hay crecimiento interno.
Foto 6. La brutal energía del rayo que alcanzó al pino, provocó la
carbonización de ciertas zonas de éste.

Aparte de alegrarnos la vista, proporcionarnos oxígeno y cobijo para, por ejemplo, un pájaro carpintero, nos recuerda épocas en las que otros gigantes poblaban esta sierra y, además, acoge justo en su cruz, y gracias a la abundante materia orgánica una pequeña zarza.

Foto 7. Galería de pájaro carpintero.

Foto 8. Zarza creciendo en la cruz del árbol.
El pino, con un perímetro de 4,30 m a ras de suelo alcanza una altura similar a un edificio de 6 plantas, dividiéndose  el tronco en 4 brazos principales a poco menos de un metro de la base. La copa tiene una forma polilobulada con cierta asimetría, apareciendo una rama del brazo sureste que crece con cierta lateralidad (Foto 1), lo cual puede poner en riesgo el equilibrio geométrico del hábito, si sigue creciendo con demasiada vigorosidad, aunque lo lógico es que dicho efecto sea compensando de modo natural por el árbol. La edad de este emblemático pino debe estar en torno a los 90 años. 

Foto 9. Detalle del tronco de 4,30 m de perímetro.
Entre las amenazas más significativas que se ciernen sobre el árbol, puede estar la compactación o rotura de raíces por obras de cualquier índole (por ejemplo en la pista anexa), así como también un exceso de presión ganadera desde un corral cercano que podría sobrenitrificar  y compactar el suelo, pero hasta ahora no parece haber sucedido.


Foto 10. Hábito del Pino Candelabro.

Y para terminar, unos versos que Jorge Guillén en realidad no escribió para este árbol, ni siquiera para otro, pero que queremos dedicarle en estos momentos en que la biodiversidad necesita nuestra protección, haciendo suyo el verso "te necesito, mundo". Sabemos, sin embargo, que el mundo lo necesita mucho más a él.




FICHA BÁSICA

Especie
Pinus nigra
Nombre común
Pino blanco
Nombre propio
Pino Candelabro
Término municipal
Yeste
Provincia
Albacete
Altitud
1.365 m
Perímetro
4,30 m a ras de suelo
Altura
19,25  m
Superficie de Copa
175  m2
Edad aproximada
90 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Si
Estatus legal-
No
Plan de actuación definido
-


domingo, 15 de febrero de 2015

El Pino Galapán ¿Puede morir de éxito?

Estimados amigos:
Hoy comentaremos el que es, entre otras cosas, el pino monumental más alto de la cuenca del Segura, de todas las especies de pinos, no sólo de la suya (Pinus nigra). Se trata de todo un símbolo social, cultural y de identidad para los serranos segureños, el "Pino Galapán", ubicado en los orígenes de la principal arteria de vida del sudeste ibérico. Su nombre significa larguirucho o espigado, haciendo referencia a la gran altura del árbol.


Foto 1. Silueta de la copa del Galapán.

El entorno donde se ubica el mismo es una zona parcialmente deforestada donde los pinos, cuando hay suelo, pueden alcanzar una gran altura,  ya que la precipitación media ronda los 600 milímetros.



Foto 2. Entorno cercano al Pino Galapán.

El Galapán, casi con toda seguridad, creció junto a otros pinos de similar edad pero, en un momento dado se realizó una corta del bosque que le rodeaba, del que pueden contemplarse todavía ciertos restos  (Foto 3), de lo contrario, el árbol no habría necesitado llegar a ser tan alto (39 metros) para captar la luz, pues no constituye ninguna ventaja fisiológica crecer tanto en el altura. 


Foto 3. Entorno inmediato del pino.

Por lo demás, el perímetro del tronco a 1, 30 metros del suelo es también muy elevado (5,20 m) y su perímetro basal es de 10,40 m. Por tanto, si se analiza la resultante de todas sus dimensiones sería el más significativo de todos los pinos serranos.

Foto 4. Base del tronco del pino.

La copa del pino (Foto 5) es asimétrica y moldeada por el peso de la nieve en los blancos inviernos serranos. El ramaje, esculpido por sucesivas nevadas, en proporción a las dimensiones del tronco es reducido, lo que resulta positivo para el árbol dado que aguanta mejor el empuje del viento y tiene que soportar menos nieve en el invierno, por contra su actividad fotosintética es menor y, por tanto, su capacidad de obtener energía también.


Foto 5. Silueta del Pino Galapán. 
Obsérvese la persona en su base.

El principal problema que actualmente tiene este laricio es el exceso de pisoteo en su base (Foto 6) por los cientos de visitantes que recibe al ser un árbol tan afamado; de hecho se puede observar la tierra compacta en la base del tronco y, lo que resulta más preocupante, la rotura de las raíces por su parte externa, donde han perdido la corteza por lo que éstas no pueden realizar labores de conducción de savia a través de la zona descortezada. Esta circunstancia en un árbol ya anciano (debe andar por más de tres siglos), podría generarle problemas, que pueden con el tiempo provocar, al menos su decaimiento, o muerte en caso de que se siga pisoteando intensamente en su base, por tanto, nos preguntamos ¿No sería una pena que este pino muriese víctima de su propia fama?


Foto 6. Compactación del suelo y rotura de raíces por 
exceso de pisoteo humano.


En fin, os recomendamos no pisotear mucho en su base, el árbol se puede ver igual unos metros más atrás. Aunque pueda parecer exagerado este comentario, algunas de las personas que aquí escribimos tenemos más de 20 años de experiencia en temas de arboricultura, y hemos visto morir más de un árbol por ello. Además, en este enlace podéis ver uno de los ejemplos de árboles en contextos similares al Galapán: El exceso de visitas amenaza a un tejo centenario de Madrid.

Otra circunstancia que perjudica al pino, y lo degrada estéticamente, es la realización de inscripciones en su corteza (Foto 7), afortunadamente no parecen haber atravesado ésta. Pero hay que tener siempre en cuenta que los árboles conducen la savia principalmente por la parte más externa del tronco (la albura), por lo que  las heridas superficiales son muy perniciosas.


Foto 7. Inscripciones sobre la corteza del pino.



Foto 8. Silueta del árbol desde el sur.


AL PINO DEL GALAPAN

Profunda la raíz, sólido el tronco
del pino Galapán en la ladera.
Los vientos le azotaron, truenos broncos
serraron con sus rayos su madera.

Peregrino de Dios hacia la altura,
nacido en corazón de madre tierra
tuyo el honor y nuestra la ventura
de tenerte enclavado en nuestra sierra.

De todos los rincones de mi España
vienen a ver tu talle, oler tu tea,
corazón de gigante, toro hermoso.
A todos vences, y a nadie engañas.

Miden tu cuerpo, un cuerpo de coloso
hecho aliento de Dios, y primavera.

ALICANTE, 16-II-82
El Arco y sus flechas. Naturaleza cordial (Ángel Fernández Alguacil)



jueves, 12 de febrero de 2015

Pino blanco. "Pinus nigra"

En la entrada de hoy no hablamos de ningún árbol  en concreto, vamos a dar unas pinceladas de la especie Pinus nigra en general, y ya en días sucesivos hablaremos de algunos de los individuos que por su edad y tamaño, principalmente, o en ocasiones por otras características como su situación, tradición popular o cultural se han ganado el calificativo de monumental o singular. 

Foto 1. Pino blanco como limite  de la vegetación arbórea en altitud.
Pinus nigra J. F. Arnold subsp. salzmannii (Dunal) Franco
[Pino blanco, laricio o salgareño]
El epíteto específico significa negro, pues las agujas de los  pinos austriacos de esta especie tienen un tono verde muy oscuro, el subespecífico es en honor del botánico y médico alemán Philipp Salzmann (1781-1851), que trabajó por España a principios del siglo XIX.

 Foto 2. Corteza de pino blanco, haciendo honor 
a dicho adjetivo en su nombre popular. 
Especie de gran talla que puede llegar hasta los 50 m de altura en condiciones ambientales óptimas. Necesita precipitaciones mínimas de 450-500 mm e inviernos frescos para poder desarrollarse. Su rango altitudinal en la península Ibérica va desde los 500 (Pirineos y sistema Ibérico) hasta los 2.200 m en las sierras béticas. En el sudeste, aparece a partir de los (900)1.300 m, hasta el límite de la vegetación arbórea.


Figura 1. Distribución general de Pinus nigra, Blanco et al. 1997

Figura 2. Distribución de Pinus nigra en la península Ibérica, Blanco et al. 1997

La subespecie salzmanii forma parte del subgrupo homónimo, dentro del complejo de subespecies dispersas en las montañas submediterráneas, sobre todo del Mediterráneo norte y en menor medida en Marruecos y Argelia. En España aparece principalmente en las montañas calizas del sistema Ibérico y en las sierras béticas, donde sus masas casi puras ocupan 405.982 ha.
En el sudeste ibérico se distribuye sobre las sierras béticas, donde aparece la subespecie salzmannii (también llamada clusiana o mauretanica por algunos autores). Aunque existen enclaves disyuntos de dichas montañas como son, sª de María, sª de Filabres, sª del Carche y sª Espuña, no pudiéndose precisar en este último caso qué ejemplares son naturales o repoblados. 

Foto 3. Pinares de pino blanco en las sierras béticas, el 
monte más alto es La Sagra, Granada.




Foto 4. Pinares de pino blanco en el macizo de Revolcadores, Murcia.

El pino blanco se encuentra en el piso superior al ocupado por el pino negral (Pinus pinaster) y, en ocasiones, contacta directamente con el pino carrasco (P. halepensis); a partir de los 1.500 (1.600) m se acompaña exclusivamente de la carrasca (Quercus ilex subsp. ballota) que no llega con él en altitud hasta la frontera de la vegetación arbórea (Foto 1). Resulta una especie muy resistente al frío y al viento.

Foto 5. Pinos blancos nevados.



Este pino es el más longevo de los pinos del SE ibérico, existen ejemplares en la Sierra de Cazorla que alcanzan edades en torno a los 1.000 años (Creu, 1998), bastantes de estos individuos están tipificados como monumentales, algunos de los cuales se les estima una edad similar a la comentada.

Desafortunadamente, gran parte de las repoblaciones efectuadas con pino blanco, corresponden en su mayoría a la subsp. nigra (pino austriaco).

Foto 6. Pino blanco en la sierra de María, Los Vélez, Almería.
Su madera es de gran calidad, teniéndose por la mejor madera de los pinos ibéricos las poblaciones de Cuenca y sierras de Segura y Cazorla. Se utiliza o ha sido muy utilizada en la construcción, fabricación de barcos y, en general, como soporte estructural. En el monte se pueden observar algunos árboles viejos con la parte basal ahuecada, ya que de ellos se ha sacado tea para encender.

Foto 7. Pinos blancos, creciendo con gran vigor.

En resumen, y como hemos comentado al principio de esta entrada, a partir de ahora, intentaremos hablar de la especie en primer lugar y posteriormente daremos datos sobre los árboles del sudeste Ibérico más significativos de cada una de ellas.

En nuestro próximo post, un pino blanco muy conocido por estas tierras, el Pino Galapán, en Santiago de la Espada, Jaén.



sábado, 31 de enero de 2015

El viento y los árboles

Queridos amigos:
En estos días de fuerte viento por toda Iberia, en primer lugar, recomendaros que no os situéis  debajo de ningún árbol, palmera o, en general, elemento vertical que pueda romperse por el efecto del viento. Pues es sabido que pueden desprenderse grandes ramas e incluso caer un árbol al completo.
Sobre esta última cuestión queríamos debatir un poco en el presente post.


En primer lugar, para aguantar bien los embates del viento hay que decir que las podas inadecuadas, sobre todo, los fuertes desmoches de las ramas principales suelen acarrear a la larga mayores problemas que los que se quieran solucionar (Foto 1), por eso si tenemos un árbol cuyo uso principal es ornamental y creemos que precisa una poda por alguna razón, incluyendo el presumible riesgo de rotura de alguna rama y que caiga sobre nosotros o nuestros bienes, lo mejor es contactar con un profesional que nos pueda asesorar, por ejemplo un podador o arborista certificado por la Asociación Española de Arboricultura (para una primera impresión podéis consultarnos sin ningún problema), hay que tener en cuenta que hay mucho intrusismo y que un árbol de uso ornamental no es un árbol destinado a la producción agrícola o forestal.

Foto 1. Plátano (Platanus orientalis) con  rama surgida tras el desmoche
colgando por arranque del viento, otras cayeron directamente

En segundo lugar, la mayor parte de los árboles que caen al suelo por completo han sido primero afectados en su sistema radicular, por ejemplo, por obras que han roto parte de sus raíces de anclaje, en fotos 2 y 3, observamos como en al año 2003 el monumental Pino Doncel (Pinus pinea) de la Casa del Pino, con sus 4,75 metros de perímetro de tronco y 20,2 metros de altura y algo más de 100 años de vida cayó al suelo tras unos fuertes aires, después de que se realizaran obras de hormigonado de la acequia de Rotas en Calasparra, circunstancia que provocó la rotura de sus raíces.

Foto 2. Pino monumental de la Hondonera, Calasparra, 2003.


Foto 3. Pino monumental de la Hondonera, Calasparra, 2003.

Por tanto, si bien es cierto que los árboles caen muchas veces por el efecto directo del viento  fuerte que los empuja, no es menos cierto que en la mayor parte de los casos, previamente, el árbol ha sufrido perturbaciones graves que le han provocado deficiencias en su estructura, las cuales terminan provocando su caída cuando el viento empuja su copa. Como ejemplo de ello, podemos ver en la Foto 4, un Ficus microcarpa caído en Cartagena sobre un coche un día de viento, pero si nos fijamos bien los ficus del paseo han sido podados realzándolos (suprimiendo ramas bajas sobre el tronco), por lo que la copa se forma mucho más arriba de lo que debería, elevando el centro de gravedad del árbol hasta una altura en la que además es mayor el efecto vela del viento cuando empuja, por tanto, más fácil es su caída. Por último, el ficus, al estar todo el suelo urbanizado (asfaltado o cementado), tampoco puede desarrollar bien su sistema radicular, por tanto sus raíces están mermadas y no pueden soportar bien la copa, pues no están bien ancladas. En definitiva, la poda + el cementado del suelo provocan la existencia de un árbol que no se ha desarrollado adecuadamente y acaba cayendo sobre un coche con el consiguiente riesgo para la seguridad de las personas. Por tanto, creemos que lo adecuado habría sido plantar otras especies arbóreas en el lugar, con un crecimiento más acorde a las circunstancias del entorno.

Foto 4. Ficus microcarpa tumbado por viento, Cartagena, 2010.
Fuente: Página web Ayuntamiento de Cartagena

Por lo demás, el viento en entornos forestales con el tiempo genera estructuras naturales adaptadas a él, como los impresionantes pinos blancos (Pinus nigra) de nuestras queridas sierras béticas, donde los potentes vientos de poniente, junto con la nieve, llegan a moldear literalmente la copa de algunos pinos de la zona que se sabe cuentan con más de mil años de edad (Creus, 1998), entre éstos estaría el de la imagen (Foto 5)  que ha crecido esculpido por Céfiro (Figura 1) y, además, sobre la propia roca en un cortado de la sierra de Villafuerte, Moratalla. Vemos, por tanto, que el viento no es siempre un elemento negativo.

Foto 5. Pino blanco milenario, sierra de Villafuerte, Moratalla.

Figura 1. Céfiro y Flora, por William-Adolphe Bouguereau (1875).